Los resultados del último estudio de opinión del Centro de Estudios Públicos (CEP) trajeron cifras favorables para los políticos y partidos de la derecha. Atención: los candidatos presidenciales que lideran las preferencias de la ciudadanía son la abanderada de Chile Vamos, Evelyn Matthei (15%), seguida del representante del Partido Republicano, José Antonio Kast (11%), y del postulante del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser (6%).
Además, los partidos políticos que más representan a la gente son Republicanos (6%), que le arrebató el primer lugar al PS, y RN (5%); el sector con el que más se identifica la gente es la derecha (19% versus 17% de la izquierda) y el personaje político que tuvo el alza más significativa en su nivel de aprobación fue José Antonio Kast (alza de 6 puntos, llegando a 31%).
A contrapartida, la izquierda obtuvo resultados preocupantes para el sector: la candidata presidencial mejor posicionada es la representante del Socialismo Democrático Carolina Tohá (4%), el resto de los candidatos no supera el 2%. La propia Tohá y el ministro de Hacienda, Mario Marcel, son los políticos que más descendieron su nivel de aprobación (-12 puntos, cada uno). Mientras que el Presidente Gabriel Boric fue el político que más creció en desaprobación (+10%), llegando su gobierno a la peor evaluación desde que es medido en la CEP (22% de aprobación y un 66% de desaprobación). Y si bien la centroizquierda obtuvo al personaje político mejor evaluado, el alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic (41%), le sigue a un punto Evelyn Matthei (40%, bajó 7 puntos).
La casa
Stéphanie Alenda, académica de Sociología y directora de Investigación de la Facultad Educación y Ciencias Sociales de la Universidad Andrés Bello, comenta: «Una encuesta es una radiografía de la opinión pública en un momento dado, por lo que es probable que haya tenido impacto la fecha del trabajo de campo (entre mediados de marzo y mediados de abril) marcado por la fallida compra de la casa del expresidente Allende que desembocó en la destitución de la propia hija del expresidente y salpicó al Presidente; la filtración de los chats entre Karol Cariola (PC) e Irací Hassler (PC) que cuestionaban al gobierno y también condujeron a la renuncia de la primera como presidenta de la Cámara de Diputados. Se desplomó la base de apoyo del gobierno que rondaba 30% y cayó al 22%, una diferencia estadísticamente significativa respecto a la medición anterior. Esta suma de incidentes contribuye a consolidar la posición de la derecha, que ya venía bien aspectada en encuestas anteriores».
«Estas buenas cifras para la derecha responden también a factores más estructurales y de más largo plazo en el sentido de la consolidación de una sensibilidad más afín a temáticas y valores de derecha, en torno a problemas que tienen sus raíces en las estructuras de una sociedad, como la delincuencia. La ciudadanía aparece en sintonía con las prioridades de la derecha como resolver los problemas de orden y seguridad y de bajo crecimiento económico. Esas preocupaciones relegan a segundo plano la búsqueda de mayor igualdad de oportunidades entre personas y temas propios de una agenda más igualitarista», agrega.
La experta repara en que, «dentro de estos valores propios de la derecha llama la atención la baja en la valoración de la democracia y el reconocer la importancia de la obediencia y respeto por la autoridad, la valoración del esfuerzo individual y de cierta idea del mérito individual que conduce a justificar la desigualdad».
Reacción
La CEP mostró que el 63% de los consultados no se identifica con ningún partido político. Por eso a través de su cuenta de X, José Antonio Kast llamó a la mesura. «Las encuestas van y vienen. Lo que importa no es la foto del día, sino la misión de fondo: recuperar y reconstruir Chile, cuidar a nuestra gente y defender lo que creemos con fuerza y convicción».
Prioridades
El experto electoral Pepe Auth parte contextualizando que la encuesta CEP «muestra una altísima cifra de personas que no se identifican con ningún sector político (52%), lo que hace el escenario muy líquido de cara a la presidencial». Teniendo ese dato en cuenta plantea: «A la izquierda le va mejor cuando los temas prioritarios son la desigualdad, los abusos y la justicia social, y a la derecha cuando las preocupaciones principales son la seguridad y el crecimiento económico. La izquierda ha retrocedido porque tardó demasiado en poner el crecimiento y la seguridad entre sus principales prioridades y apareció más preocupada de empujar causas vinculadas a las diversas minorías. Ha reorientado su discurso y sus prioridades, pero quizás demasiado tarde y le cuesta generar credibilidad en esos ámbitos prioritarios hoy».