Marcelo Díaz explicó los 17 minutos de terror de la U en derrota 3-0 con Estudiantes
El capitán dijo que extrañó a Charles Aránguiz, su alma gemela, y Gustavo Álvarez adelantó que se jugarán la clasificación a los octavos de la Copa Libertadores frente a Carabobo.
Irreconocible es poco. Universidad de Chile mostró la peor cara desde que Gustavo Álvarez asumió la banca azul, pese a que el entrenador argentino dijo más tarde que hay derrotas que preocupan y otras que sirven para aprender. A su entender, este 3-0 que les timbró Estudiantes de la Plata anoche en la Copa Libertadores, fue de las segundas.
Aunque el inicio fue entusiasta, muy pronto se notó que a Gonzalo Montes se lo comieron los nervios por la difícil tarea de reemplazar a Charles Aránguiz, a estas alturas un imprescindible. Y con ese vacío en el mediocampo, los pincharratas asestaron tres golpes en apenas 17 minutos de terror donde los azules se fueron a la lona y no se pararon más.
Anote: a los 20 el arquero Matías Mansilla lanzó un saque de fondo que pivoteó Guido Carrillo y luego halló a Tiago Palacios solo frente a Gabriel Castellón. Entre que el arquero no gritó y Franco Calderón se durmió, el gol fue una verdadera chambonada.
A diferencia del partido en la La Plata, donde la U se repuso rápidamente de comenzar perdiendo, esta vez el cuadro de Eduardo Domínguez encontró el golpe de gracia a los 30 en un córner y por un error aún más imperdonable. Santiago Ascacibar, que mide apenas un 1.69 metros de altura, cabeceó sin marca y con todo el tiempo del mundo la clavó al costado izquierdo del arco azul.
A esa altura ya era un hecho que se trataba de la peor presentación de la elogiada zaga universitaria y la pesadilla terminó de consumarse a los 39, otra vez en una pelota que perdió Marcelo Díaz generando un contragolpe fulminante que Guido Carrillo selló con clase ante la débil salida de Castellón.
Fue tanto el regalo del Romántico Viajero que Estudiantes hasta se llevó de Ñuñoa su propio récord, tal como lo precisó el estadístico español Míster Chip, quien advirtió que esta fue la primera vez que el cuadro trasandino anota tres goles en un primer tiempo en la historia de la Copa Libertadores.
Luego de tamaño festival de errores, claramente no había muchas excusas que dar y así lo hizo ver Marcelo Díaz. «Cometimos desinteligencias individuales y colectivas, que significaron los goles del rival. El primer tiempo yo creo que ha sido el peor partido que hemos jugado desde que llegó el profe», asumió el capitán, que también tuvo palabras para la sensible baja del desgarrado Príncipe Aránguiz. «Lo sentí muchísimo, él es mi alma gemela, pero no perdemos por culpa de Charles. Perdemos los once que estábamos en cancha porque no hicimos las cosas que veníamos haciendo», declaró Carepato.
Menos dramático en la hora del balance fue Gustavo Álvarez, que dio una clase aritmética al digerir la caída. «Llevamos un año y medio en el club y esta es nuestra novena derrota, lo que significa que hemos perdido un partido cada dos meses. La derrota la tomamos como hombres y en todo lo que llevamos acá es el tercer partido que perdemos en este estadio, así que no me cambia en nada», lanzó el estratega, que estuvo acompañado en el Nacional por su señora y su hijo.
«Mi palabra tiene valor y la voy a cumplir. Tengo claro de dónde venimos y hacia dónde vamos», concluyó Álvarez, sabiendo que si bien perdió el invicto en la Copa Libertadores sigue segundo y frente a Carabobo el próximo martes «nos jugaremos gran parte de la clasificación» a los octavos de final.
Contreras postuló al Oscar con cabezazo que nunca fue?
Como nunca antes, Gustavo Álvarez pateó el tablero con cuatro cambios al inicio del segundo tiempo para intentar la hazaña. Es cierto que el equipo se vio mejor, pero nunca como para haber descontado. Y entre esos hombres de refresco uno de los que tuvo más protagonismo fue Rodrigo Contreras, que se perdió una ocasión a boca de jarro y también protagonizó el show de la noche al simular un cabezazo de Santiago Ascacíbar, que nunca lo golpeó. Al final, el VAR echó al agua la actuación del Tucu y el juez colombiano Andrés Rojas sólo le mostró amarilla al capitán de Estudiantes.


