Fiscalía pide presidio perpetuo por el asesinato de la suboficial Rita Olivares

Fecha:

Delincuentes le dispararon durante un robo en Quilpué

Este lunes se realizó la audiencia de preparación de juicio en contra de banda que se especializaba en portonazos y en asaltos a casas.

Stephano Hernández Urízar, de 28 años, ya había entrado su camioneta Mitsubishi a su casa del sector Teniente Serrano de Quilpué. Eran las 23:05 del 18 de marzo del año pasado. Delincuentes armados que se escabulleron antes de que se cerrara el portón automático lo amenazaron. Él puso su vehículo en marcha atrás, tratando de librarse del robo, y chocó con la reja. Los ladrones le dispararon y huyeron. Un balazo en la cabeza le quitaría la vida días después en el Hospital de Quilpué.

Ocho días después, la sargento segundo de Carabineros Rita Oivares fue asesinada por delincuentes al acudir a un llamado por un robo con violencia en una casa de la calle Río Toltén, también en Quilpué. Póstumamente sería ascendida a suboficial mayor.

Los quilpueínos salieron a la calle a protestar. Consideraban que ambos hechos eran pruebas del aumento de la delincuencia en la comuna, pero nadie los relacionaba. La Fiscalía cree hoy que fueron cometidos por la misma banda. Este lunes, en el Juzgado de Garantía de Quilpué, se desarrolló la audiencia de preparación de juicio oral en su contra.

«El 23 de julio del 2021, Edward Fuenzalida Leiva y su hermano Maximiliano Fuenzalida Leiva, junto a Matías Ignacio Peralta Parra, protagonizaron una fuga desde el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Valparaíso. Ya encontrándose fuera de aquel lugar y en época no determinada, junto con los imputados Miguel Áxel Acevedo Tauda, Luis Vicente Martínez-Conde Riesco y Cristian Alejandro Rodríguez Figueroa se organizaron para cometer diversos delitos contra la propiedad, específicamente ingresar a diversos domicilios con el objeto de sustraer especies», dice la acusación de la fiscal Mónica Arancibia, que fue leída en la audiencia por la jueza Daniela Rodríguez.

El documento habla de una asociación ilícita y asegura que los imputados planificaban muy bien los delitos. «Previamente estudiaban el lugar, tomando fotografías, videos, incluso adquiriendo un dron para evaluar las condiciones de seguridad de los diversos lugares, la existencia de canes o algún otro elemento que dificultara la ejecución de su acción», explica.

La Fiscalía dice que los miembros de la banda tienen apodos:

Edward Fuenzalida Leiva: El Gemelo Grande.

Maximiliano Fuenzalida Leiva: El Gemelo Chico o Maxi.

Matías Ignacio Peralta Parra: El Guatón Matías.

Miguel Áxel Acevedo Tauda: Tilín.

Luis Vicente Martínez-Conde Riesco: Vicente.

Cristian Alejandro Rodríguez Figueroa: Mono.

La conexión

Luego de dos portonazos, incluyendo el de Stephano Hernández, la banda atacaría un domicilio de la calle Río Toltén. Iba a ser un golpe más grande y estuvieron vigilando la casa durante un par de días. En el auto de la hermana de Miguel Acevedo llegaron cerca de la casa, por calle Ramón Ángel Jara. «Con el objetivo de cometer el delito concurrieron preparados, portando guantes y gorros, y armados sin autorización con diversas armas de fuego, pistolas y revólveres», explica la acusación. En el vehículo los esperaría Cristian Rodríguez.

Con extrema violencia, cinco de los miembros de la banda entraron a la casa, golpearon a quienes estaban en ella y se llevaron dinero en efectivo y las llaves de una camioneta. Cuando salían de la casa, se dieron cuenta de que ya había llegado una patrulla de Carabineros. Luego llegaría el vehículo a cargo de la sargento Olivares. Ella y el conductor vieron unas personas que corrían. «Al llegar a un sector, luego de pasar Río Cachapoal, se percataron de la presencia de sujetos que huían raudamente del lugar, relacionándolos de inmediato con los sujetos que podían estar involucrados en el robo», dice el documento.

Según la fiscalía, los Gemelos, El Tilín, El Guatón y Vicente dispararon. «La suboficial mayor Rita Andrea Olivares Raio, una vez que el vehículo policial había quedado detenido y quedando el vehículo de los imputados al costado derecho del radiopatrullas, procedió a abrir la puerta, para tratar de bajar del vehículo, recibiendo de manera inmediata un disparo en la cabeza, en la región parietal derecha», dice la acusación. Moriría en el Hospital de Quilpué.

Sólo por el homicidio de la carabinera, la fiscalía pide presidio perpetuo para los seis miembros de la banda. Para Elizabeth Soto Soto, diez años, por encubridora, ya que la acusación dice que cobijó en su casa, sabiendo lo que había pasado, a dos de este grupo, luego del robo a la casa de Río Toltén.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...