Mauricio Serrano, director de Veganuary, lleva 20 años en este estilo de vida
Dicen que comen lo mismo que cualquier otra persona, sólo que basado en plantas y libre de animales.
Mauricio Serrano vive en Ñuñoa con su familia compuesta por seis: su esposa Valeria y su hija Liliana (9), Salvador (8), además de dos gatos adoptados que viven con ellos desde hace un par de años, Albóndiga Vegana y Alba. Todos, menos los gatos, son veganos. «Llevamos una vida que no tiene tanto impacto negativo en el medio ambiente, reciclamos y compostamos». ¿Los molestan con los memes de Ñuñoa? «Quizás nos podrían encasillar dentro de ese concepto, pero de una manera positiva en cuánto a lo que buscamos llegar con ese estilo de vida».
Serrano es el fundador de la ONG «Animal Libre» y director para Latinoamérica de la organización Veganuary, ambas entidades promueven la alimentación en base a plantas. ¿Cómo es el refrigerador en su casa? «Siempre buscamos tener muchas verduras, hortalizas de diferentes colores al igual que frutas muy variadas. También hay leches, carnes, quesos, patés, pero todos de origen vegetal».
Serrano dice que no dejaron de consumir productos de origen animal porque no les gustaran en cuanto a sabor, sino que por el impacto negativo que causan en el medio ambiente. «Así que tenemos cosas muy similares a las que se comen habitualmente, pero totalmente a base de plantas».
¿Hay alguna comida vegana que no le guste y no compre?
«La verdad que en mi familia hay integrantes que son más mañosos, pero yo no. Llevo más de 20 años sin consumir carne y aprendí que podía hacerlo, y eso que antes había muy poca oferta de productos, tampoco había mucha información de recetas ni de preparaciones»
¿Y tragos puede tomar normalmente?
«Sí, la mayoría de las cervezas, los vinos y otros licores son aptos para veganos. Hay mucha oferta en la que antes en alguna fase del proceso usaban algún animal, como huevo o cola de pescado para clarificar, pero lo han ido quitando. Hay excepciones; como los tragos que tienen leche o miel».
¿Qué es lo más exótico que almacena su refrigerador?
«Tempeh, que es un fermentado de legumbre. Sirve para freír y también lo puedes ocupar como acompañamiento de los platos principales para el almuerzo o la cena, pero no se conoce tanto, ni siquiera entre gente que consume plantas».
¿Qué es lo más caro cuando se quiere dar un gusto?
«Las leches vegetales. Si bien han ido bajando los costos, las que son procesadas son las que siguen estando más caras. Cuando tienes hijos, la leche es parte de la alimentación diaria, entonces tiene que ser una bien fortificada con todos los nutrientes necesarios».
¿Prefiere la hamburguesa de soya o de quínoa?
«La de soya definitivamente, Me gusta más la consistencia, tanto al prepararla como al comprar alguna lista».
Hay muchas cosas veganas que están híper procesadas. ¿Las compran?
«Las tenemos, sobre todo por algún caso de urgencia en el que el tiempo es limitado y sabemos que esto puede facilitar algunas cosas, pero también preparamos nuestras leches y nuestras hamburguesas».
Leía por ahí que los gatos no pueden ser veganos, ¿cómo lo hacen ahí?
«Sí. Actualmente no hay estudios o información que pueda validar algún producto para gatos que sea vegano, por ende nosotros les damos comida tradicional para los animales».
¿Criar niños veganos es muy difícil?
«La verdad es que hay más desafíos en cuánto a lo social, dado que nuestros hijos tienen relación con niños de su edad que por supuesto no son veganos. Hay que establecer ciertos límites, pero nunca tratando de que queden aislados de sus amigos».


