No busquen más: tengo a la nueva Tonka
Melina Noto lo tiene todo para ser la sucesora de la diva de sangre croata, un puesto o título que ya se ha convertido en una categoría dentro de mis humildes columnas.
Soy un optimista empedernido. Tanto que daba por hecho que a estas alturas, y aunque han pasado apenas unos cuantos días desde que Tonka Tomicic dejó de ser funcionaria top de Canal 13, ella ya habría anunciado su regreso a la televisión. No ha sido así, lo que me obliga a ponerme en otro escenario: ¿qué tal si nunca volviera a la pantalla chica? ¿Quién ocuparía su lugar?
Yo tengo mi candidata. Y la postulo a ojos cerrados porque además me di cuenta que se trata de una categoría, me refiero a esto de la nueva Tonka, ya que antes le puse la corona a otra comunicadora joven. Pero hoy estoy hablando de Melina Noto, estudiante de periodismo argentina, que hace dos años es figura recurrente en las pantallas de TNT Sports Chile (antes Canal del Fútbol). Primero encabezó, junto a Iván Guerrero, «La nueva voz del gol». En esa competencia de relatores demostró un profesionalismo del que no sé si serían capaces de hacer gala otros: su debut coincidió con una muy mala noticia familiar que recibió, lo que no impidió que siguiera adelante frente a la cámara.
Si busca fotos de ella concordará conmigo en que tiene la facha, pero (y esto es lo mejor) eso llega a ser lo de menos. A su desplante congénitamente avasallador agrega una feminidad, encanto y agilidad mental muy por sobre el promedio.
Estas noches de Festival de Viña recién pasado los televidentes la podíamos ver después del cierre de cada jornada, en el espacio «Social room», a cargo de Rayén Araya y Benjamín Estibil. Desde esa plataforma entrevistó, en exclusiva y perfecto inglés, a Andrea Bocelli, brilló captando con chispa y contagioso entusiasmo las impresiones de quienes ingresaban cada noche a la Quinta Vergara y estuvo presente en la nota en que una Anitta estupefacta era notificada por los animadores que se acababa de perder la Gaviota de oro por no volver al escenario.
Me podrán decir que la trasandina es muy joven para aspirar a llenar el vacío dejado por la chilena de sangre croata, pero los invito a hacer un simple ejercicio y es recordar a qué edad Tonka empezó su carrera televisiva como rostro. Fue a los 26 años, como panelista de «Combinado nacional», programa de Mega conducido por Marcelo Comparini. Adivinen cuántos años cumple Melina mañana miércoles. Son 27. Todo calza, pollo.
No le digo que comparemos a la Tonka consagrada, la de las galas que se rendían a sus pies, la dueña de las mañanas del 13. Allá va a llegar esta gema argentina. Por el momento, hagamos el paralelo con esa primera Tonka, la de la chasquilla intransable y la sonrisa permanente. Yo veo incluso a Melina más sólida en el arranque.
Hasta, si me permiten la frivolidad, mejor olfato en materias amorosas tiene esta chica (no hablemos de gustos porque, como dicen: para gustos, los colores). En lugar de vincularse con un místico más preocupado de asuntos terrenales, Melina es pareja del guapetón Pangal Andrade.
Mucho ojo con ella. No digan después que el viejo Larry no la vio venir.


