El actor, quien también aparece en Candyman, murió en noviembre y grabó la película bastante enfermo
Estaba bastante claro que este sería su último papel en una película. Así que todo lo que hace que esa escena sea tan emotiva es auténtico, dijo el productor Craig Perry.
Su voz es tan tétrica y profunda, que en estos tiempos se podría pensar que corresponde a una generada por Inteligencia Artificial. Ese fue uno de los sellos del actor Tony Todd y que lo llevó a darle voz a villanos en el cine como Venom (en «Venom: Carnage liberado») o Decepticon en «Transformers». Su aspecto sombrío y su altura (1,96 metros) también le valieron recordados roles como el asesino de la trilogía «Candyman» y el forense William Bludworth en la saga «Destino final», entre otros.
Su último trabajo lo realizó en «Destino final 6: lazos de sangre», película estrenada el pasado jueves y que recaudó 51,6 millones de dólares en su primer fin de semana, liderando la taquilla y siendo el mejor desempeño de la saga en sus primeros días. El actor falleció el pasado 6 de noviembre a los 69 años producto del cáncer y dejó en ese filme una emotiva aparición póstuma.
En 2020, mientras promocionaba la película «Immortal», Todd reveló que padecía la enfermedad sin especificar qué tipo: «El cáncer ha afectado nuestras vidas de una forma u otra, y fue irónico porque cuando la filmamos, justo después me diagnosticaron y tuve que luchar durante nueve meses, trabajando todo el tiempo, con quimioterapia. Eso cambió mi perspectiva por completo. Fue muy profético. Ahora estoy bien, estoy libre de cáncer».
En octubre de 2024, el actor tenía programada una aparición en el evento The Hollywood Show, que canceló «debido a enfermedad». Tras su deceso, Fátima Cortez, su esposa y madre de sus dos hijos, confirmó la noticia.
En «Destino final: lazos de sangre», Todd aparece en una escena donde se aprecia muy delgado, y da un emotivo monólogo: «Tengo la intención de disfrutar el tiempo que me queda. Y te sugiero que hagas lo mismo. La vida es preciosa». Estas líneas fueron una improvisación.
«Tony estuvo bastante enfermo incluso cuando estábamos grabando. Pero no dejaba de decir no me descarten de esta película, necesito estar en ella. Se encontraba muy contento de estar en el set», dijo Adam Stein, uno de los directores, al portal Screen Rant. «Le pedí deja el guión a un lado por un momento, habla con el corazón, ¿de qué se trata todo esto? ¿Qué piensas? Algo que él estaba viviendo profundamente en ese momento, y nos lo mostró en el set», sumó Zach Lipovsky, el otro director.
Craig Perry, productor de la cinta, adhirió con el equipo: «Todos sabíamos que él estaba bastante enfermo, y estaba bastante claro que este sería su último papel en una película. Así que todo lo que hace que esa escena sea tan emotiva es auténtico, porque era simplemente Tony hablando a través de la cámara a los mismos fans que lo apoyaron durante tantos años. Fue un momento mágico en el set».
«Era un gigante amable, adorable con una voz extraordinaria. Tuvimos el honor de estar un día con él, hablarle, hablar de la franquicia, de su trabajo. Fue un placer, fuimos muy afortunados», comentó Rya Kihlstedt, actriz de la sexta «Destino final» al canal «Watch Mojo». Su colega Richard Harmon lo comparó su fuerte presencia «con la de Batman».
Todd fue un actor comprometido. «Destino final es uno de los filmes donde he podido volver más de una vez. Mientras más haces a un personaje, más lo entiendes», declaró. Para «Candyman» (1992), una recordada escena donde su cara está llena de abejas, con orgullo a «Entertainment Weekly» indicó que no necesitó doble pero que llegó un acuerdo: «Negocié una bonificación de 1.000 dólares por cada picadura durante la escena de la abeja. Y me picaron 23 veces. Todo lo que vale la pena hacer implica algún tipo de dolor. Una vez que me di cuenta de que era una parte importante de Candyman, lo acepté. Fue como ponerme un abrigo hermoso».


