La periodista y actriz fue confirmada para Top chef Vip en CHV y se mudó desde Quillota
Es hija única, vivía con sus papás y sus perros: Soy media cuática con el orden y la limpieza, todos los días paso el trapero y toallitas con cloro.
En su adolescencia, cuando actuaba en teleseries como «Valió la pena» y «Si yo fuera rico», María Fernanda Bertero (22) viajaba todos los días desde su casa en Quillota para las grabaciones en la capital. En ese entonces la traía su madre Loreto, con los años la recién titulada periodista sacó licencia de conducir, y para sus eventos como creadora de contenido, se venía por el día y volvía a su casa en la Quinta Región. Este martes fue confirmada como participante para una nueva temporada de «Top chef Vip» en CHV, y por las largas grabaciones del programa, ella decidió venirse temporalmente a Santiago, y dejó por primera vez la casa de sus papás.
«Para las teleseries tenía horarios que iban cambiando para grabar, pero ahora para Top chef tengo un horario fijo, que es desde muy temprano, a veces 7:30 de la mañana hasta tarde, y como he visto todas las temporadas, sabía que los participantes decían que es cansador y que son arduas jornadas de trabajo, varias horas seguidas cocinando. Apenas Carlitos (Arratia, su manager) me habló de la propuesta le dije que sí, pero me dijo altiro que no me iba a dar para viajar todos los días, y si me vendría a vivir sola. Yo soy muy apegada a mi familia, a mis papás, a mi perros, pero esto es una oportunidad que había buscado», explica.
¿Por qué quiso vivir sola en vez de quedarse donde alguien en este período?
«Preferí tener mi propio espacio. Igual soy media cuática con el orden y la limpieza, todos los días paso el trapero y toallitas con cloro acá, y también quería aprovechar de vivir la experiencia de vivir sola un tiempo. Además que tengo que practicar en la cocina, y no quería molestar a nadie. Yo no cachaba nada de arriendos, así que Carlitos y la Vale Caballero me ayudaron a buscar departamentos de un ambiente, y me recomendaron que estuviera cerca de mi manager (en la comuna de Las Condes) por cualquier cosa».
¿Cómo fue la búsqueda de departamento?
«Los tiempos me pillaron, ya me estaban pidiendo mi dirección (en Santiago) para coordinar la van que me iba a buscar para ir a buscarme y dejarme al canal, y yo no tenía departamento. Intenté primero buscar con corredoras de propiedades, quería uno con harta luz, tenía tres vistos pero me di cuenta que no eran aptos para mascotas y yo quería que mis perros me pudieran venir a ver. Así que comencé a buscar por Airbnb, me demoré tres días, sé que fue rápido pero necesitaba que estuvieran con disponibilidad inmediata. Arrendé uno amoblado, que tiene un sofá cama para cuando se queden visitas. Por ahora sólo traje mi ropa, tengo que traerme las cosas que he comprado para cocinar: papeles, moldes para tortas, moldes para cupcakes, sartenes especiales, termómetro, pesa. Me he tomado en serio lo de la cocina, mi meta es ganar el programa porque esto es un sueño. No soy competitiva, pero ahora sí».
¿Cómo ha sido la experiencia viviendo sola?
«Igual ha sido difícil, no llevo ni una semana. Llego y estoy sola, nadie me recibe, no está mi Popito (su perro) para darme energía. Obviamente hago videollamadas con mi mamá y el Nico (Escobillana, su pololo), pero sé que esto me hará mejor. Creo que mi mamá tenía más miedo con esto de dejar el nido, a mí no me gusta demostrar pena, me hago la fuerte. Cuando le conté a mi mamá, le dije que le tenía una noticia, ella pensó que estaba embarazada o que me iba a otro país, jajajá, estaba destrozada pero feliz. Y vivir sola es estar atenta a otras cosas, la primera noche en el departamento casi me dio un infarto cuando un vecino le dio un portazo al basurero, jajajá. Y con la comida estoy bien abastecida, compré harta mercadería».


