Los piratas vuelven a ilusionarse con el sueño continental: fueron semifinalistas en 2020
A medida que iba avanzando el partido fuimos llevando a la Católica al partido quequeríamos nosotros, dijo Nano Díaz, DT de Coquimbo. Nico Núñez hizo una dura autocrítica: Es una frustración y desilusión, dijo.
A las 9 de la noche de este martes en el estadio Ester Roa Rebolledo, de Concepción, se pudo observar claramente el cara y sello del fútbol: los jugadores de Coquimbo saltaban, cantaban y festejaban frente a su hinchada, mientras que los cracks de Universidad Católica se lamentaban amargamente. Incluso a César Pinares se le vio secarse las lágrimas. No había consuelo por haber sido eliminados de la Copa Sudamericana, al caer por 2-0 frente al cuadro pirata que anotó en el minuto 52, gracias a un autogol de Alfred Canales, y a los 85 por intermedio de Nicolás Johansen, de tiro penal.
El pragmático equipo de la Cuarta Región llegó a semifinales en 2020 y ahora se clasificó a la fase de grupos del torneo continental, cuyo sorteo será el 18 de marzo, mientras que los cruzados deberán conformarse con haber sido eliminados por segundo año consecutivo en la misma instancia. El año pasado su verdugo fue Audax Italiano, que terminó complicando la permanencia de Ariel Holan.
Fernando Díaz, conocido como Nano Díaz, en cambio se llenó de vida: «No hay que olvidar que representamos a una región muy importante, de mucho sacrificio, donde todos estamos muy ilusionados por haberse clasificado por tercera vez a la fase de grupos de la Copa. Sabíamos que teniamos que mostrar todo nuestro potencial hoy día. Veníamos clasificando el partido desde la semana pasada», explicó.
Alabó su dispositivo defensivo. «Armamos un mecanismo para que ellos no pudieran avanzar», dijo. «Sabíamos que en un momento las bandas se nos iban a abrir, sobre todo en el segundo tiempo, aunque en el primero tuvimos algunas chances», agregó. «A medida que iba avanzando el partido fuimos llevando a la Católica al partido que queríamos nosotros. Tuvimos más ocasiones de gol, con una solidez defensiva. Fuimos los justos ganadores», sentenció.
En la otra vereda, Nicolás Núñez no escondió la desazón por la derrota. «Para nosotros es una frustración y desilusión el no conseguir el paso a la fase de grupos. Se entiende que el momento actual es de eso mismo, de tristeza, es un golpe duro a las energías que uno tiene, pero el rol indica que el próximo entrenamiento hay que prepararlo porque hay que competir. La sensación es que fue un golpe fuerte para nosotros», dijo. «Uno siempre está en evaluación. Eso es parte de la situación. En ningún caso me produce sorpresa el estar permanentemente evaluado», explicó.
Alfonso Parot, quien cometió la falta penal en el segundo gol, le entregó todo el apoyo al técnico. «En nombre del equipo y de todos los futbolistas. Nico tiene el respaldo de todos nosotros, al ciento por ciento. Le entendemos la idea de juego, nos da las herramientas, nos dice lo que va a pasar en los partidos, pero él no se puede meter a jugar por nosotros», dijo.
«No podemos encontrar la forma de juego. La encontramos a rato, pero no la podemos prolongar en el tiempo. Eso es netamente responsabilidad de los futbolistas», advirtió.


