Cementeros vencieron 1-0 a los viñamarinos y pasaron a la fase de grupos
No fuimos contundentes y eso nos pesó, explicó Ignacio González, arquero de los ruleteros, visiblemente golpeado por la derrota.
De esa manera, los cementeros pasaron a la fase de grupos del torneo continental, junto a Coquimbo que eliminó a Universidad Católica, y de paso sumieron a los ruleteros en una profunda tristeza. No pudieron jugar en Sausalito, debido a que el recinto está ocupado por las tareas de reconstrucción del incendio que afectó a la ciudad.
Niños y personas mayores derramaron lágrimas tras el pitazo final del árbitro brasileño Paulo Zanovelli, pero los viñamarinos pagaron caras su falta de profundidad y ausencia de jugadas de peligro ante el arco defendido por Matías Ibáñez. No tuvieron ninguna ocasión clara para marcar un gol.
De hecho las oportunidades más claras corrieron por cuenta de los cementeros. En el minuto 19, Tomás Asta-Buruaga sacó de la linea un remate de César Pérez, como si fuera el mejor arquero. Y en el minuto 31, Franco Soldano remató contra el travesaño de la portería ruletera.
«Fue una eliminación bastante dolorosa. Quedamos fuera, prácticamente, por un detalle. No fuimos contundentes y eso nos pesó, aunque se notó que fuimos a buscar el partido. Nos vamos con este sabor amargo. Quiero pedirle disculpas a la gente y a todos los que hicieron el esfuerzo por viajar. En el fondo, nosotros dimos todo dentro de la cancha, pero lamentablemente no se dio», declaró Ignacio González, arquero de Everton, a DSports.
«Ellos son fuertes en los balones parados. Tienen jugadores que son de altura. Sabíamos que ahí nos podían hacer daño. Lamentablemente, fue así. Un detalle nos terminó dejando afuera», agregó.


