Hay 4.500 mesas, 18.000 sillas y 4.500 camas
También figuran 45.000 ganchos para la ropa,4.500 veladores y 4.238 lámparas led. Senapred será el encargado de distribuirlos.
El mobiliario que le dio la estructura de hogar a cada departamento de la Villa Panamericana, construida para hospedar a los deportistas que participaron en los pasados Juegos Panamericanos y Parapanamericanos, fue donado por el Ministerio del Deporte para que el Servicio Nacional de Prevención y Respuestas ante Desastres (Senapred) disponga su uso en la reconstrucción de las viviendas afectadas por los incendios de la Región de Valparaíso.
Camas, colchones, almohadas, sábanas, cubrecamas, frazadas, toallas, veladores, lámparas, sillas, mesas plegables, adaptadores de enchufe, ganchos de ropa, bajadas de ducha y puffs de estilo pera, conforman la donación de 130.232 muebles y artículos para el hogar; que fueron minuciosamente seleccionados.
«Teníamos los muebles en una bodega porque los departamentos están destinados a viviendas sociales y se entregan sin mobiliario. La idea original era donarlos a instituciones públicas, entre ellas Senapred, por lo que teníamos la gestión avanzada. De hecho, la empresa PriceWaterHouseCoopers (PwC) fue la encargada de ver el inventario y dejar de lado los muebles que tenían merma o que no estaban en excelentes condiciones para ser donado», explica Antonia Illanes, ministra del Deporte.
Tipo de muebles
Las mesas de la Villa Panamericana son de tres tipos: las más pequeñas miden 120 centímetros de la largo, las medianas miden 180 y las más grandes, 240. Todas son plegables y pueden transformarse en comedores con capacidad para entre cuatro y seis personas. En total, la donación de este ítem consiste en 18.000 sillas y 4.500 mesas de distinto tipo.
Los dormitorios, en tanto, pueden armarse con las 4.500 camas de una plaza, que incluyen su respectiva almohada, sábanas, cubrecama, frazada de polar y colchón. Además, fueron donados 45.000 ganchos para la ropa, 4.500 veladores con dos cajones, 4.238 lámparas led, 4.500 adaptadores de enchufe, 4.500 bajadas de ducha y 4.500 sillones tipo pera (esos rellenos de perlitas de poliestireno expandido), de colores rojo, azul y amarillo.
Reconstrucción
Cristián Monckeberg, decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad del Alba, fue ministro en las carteras de Vivienda y Urbanismo y de Desarrollo Social y Familia, en el segundo gobierno de Sebastián Piñera. Cuenta que en las circunstancias de una catástrofe, toda la ayuda en bienvenida. «Más aún un mobiliario que se utilizó por un tiempo acotado y puede ser aprovechado y reacondicionado. Pero tengo un pero», describe.
¿Cuál es ese pero, decano?
«Hubiese preferido un mobiliario nuevo porque están los recursos para eso. Ese mobiliario perfectamente se podría haber aprovechado en otras actividades o en próximos eventos deportivos. Con esto no estoy criticando la decisión, simplemente digo que pudo haber sido distinto. Si hubiese decidido yo, habría preferido buscar alternativas que se acomoden a las necesidades que van a ir surgiendo cuando las viviendas de emergencia estén en pie».
¿Qué solución habitacional se puede otorgar a corto plazo?
«El Ministerio de Vivienda tiene una política pública de siempre promover las viviendas definitivas y creo que el ministro Carlos Montes seguirá esa línea, pero antes hay que ir por etapas. El Ministerio de Desarrollo Social se encarga de la ficha de emergencia, que automáticamente es para la Vivienda y se inicia el proceso de reconstrucción. En tiempos intermedios, lo normal es que se entreguen viviendas intermedias, subsidios de arriendo y apoyos para solventar los primeros meses. Donde veo el problema es en los subsidios de arriendo para clase media, porque muchas familias pueden no calificar por sus ingresos. Ahí el gobierno debiese buscar soluciones o encontrar una flexibilidad, tal vez un cambio legislativo que permita el apoyo a las familias de ingresos medios».


