Legislador dice que se demoró dos años en conseguir el permiso
Es la primera vez que se permite la construcción de una casa para perros en la sede legislativa.
Videla cuenta que se generó un lazo afectivo entre ambos porque, a diferencia de sus colegas, él llega a pie a su trabajo, ya que vive a solo cuatro cuadras del recinto legislativo. El político, como si fuera un influencer, utiliza sus cuentas de redes sociales para crear contenido, principalmente, sobre iniciativas a favor de perros abandonados, como el caso de «Tuto». Gracias a su esfuerzo, logró algo que califica de histórico: la autorización para construir la primera casa para perros en el Parlamento. Nunca había ocurrido algo así. «Tuto» tendrá su propio lugar para no pasar frío.
¿Cómo conoció a «Tuto»?
«Lo conocí hace dos años, cuando llegué al Congreso. Es un perro que me llamaba la atención porque siempre le colocaban corbatín para los cambios de mando o las cuentas públicas. Esa vez fue muy amoroso conmigo y ahí nos hicimos amigos. Yo en el Congreso no tengo vehículo, llego a pie todos los días. A diferencia de la mayoría de mis compañeros, que llegan en auto desde Viña o Santiago. Como llego a pie todos los días, lo veo y así comenzó la amistad».
¿Le pusieron «Tuto» porque es bueno para dormir?
«Le dicen así porque en la noche espanta a la gente que está ahí, se mueve para todos lados, entonces, durante el día, anda con harto sueño. Siempre lo ven con cara de dormido, porque se mueve mucho de noche, tiene harta actividad. Por ejemplo, atrapa los ratones que están en el Congreso. En el día la gente lo ve con cara de sueño, por eso tiene ese nombre».
¿Siempre fue fanático de los animales?
«Siempre, especialmente con los perros de calle. Me da pena el abandono que hay. Recordemos que la mayoría de los animales que están en la calle tuvieron dueño. Entonces, eso es lo que me da pena y por lo que hemos luchado con el proyecto que da cárcel a los que cometen maltrato animal».
¿»Tuto» tiene autorización para entrar al Congreso o entra a la mala?
«Con el tiempo empezó a entrar a mi oficina. Al principio me dijeron que era imposible, porque no autorizan el ingreso de ningún tipo de animal al Congreso. Nunca. Que una vez Maite Orsini ingresó con un perro pequeño y no sé qué problema hubo. Finalmente, Miguel Landeros, secretario general de la Cámara, del que estoy muy agradecido, me autorizó y Tuto pudo entrar a mi oficina. Se portó súper bien. Esto fue el año pasado».
¿Cómo se gestó lo de la casa para el perro en el Congreso?
«Costó casi dos años que Tuto tuviera su casa. Hablé con varias personas. Hay muchos a los que no les interesa la parte animal, pero muchos otros, como el diputado Malla (PL), el diputado Mirosevic (PL), la diputada Marzán (PPD) o el diputado Bernales (PL), se sumaron y me apoyaron harto en este tema. Estuvieron pendientes, llamando. El jefe de jardines me dice ‘es que siempre han hablado, pero nunca han autorizado'. Es como algo que se comenta, pero que nunca se hace. En este caso hubo tanta presión. Y bueno, Miguel Landeros se portó súper bien, me dijo, ‘Sebastián, ningún problema'. De hecho, tengo un correo formal en el que le indico, a través de Claudia Ramos (en la imagen), que es quien le puso las vacunas a Tuto y el chip, que todos tienen sus vacunas, así que no hay ningún inconveniente en que tenga su casa».
¿Qué le pareció haberlo logrado?
«Es histórico porque nunca se había visto eso. Más aún, el Congreso se va a hacer parte de la construcción de la casa. Estuvimos con el jefe de jardinería conversando sobre dónde se va a instalar la casa, para él y para los amigos de Tuto. El día de la lluvia (la semana pasada) estaba complicado porque hacía mucho frío, Tuto estaba tiritando y lo llevé a mi departamento. Se portó bien. Comió, descansó. Estuvo abrigadito. Los demás amigos se enviaron a otros hogares temporales, así que todos estuvieron resguardados. Con Tuto fuimos al otro día a trabajar, sin problemas».
¿Algún reclamo?
«Hay algunos funcionarios a los que no les gustaba porque ladraba mucho de repente, pero la gran mayoría estaba de acuerdo».


