Es un fenómeno esperable, sostiene José Joaquín Brunner, experto en educación superior de la UDP
Suelen ser más responsables y enfocados: es el caso de Walter Montoya, de 44 años, alumno de Ingeniería en Redes.
El reciente Informe Preliminar de Matrícula 2025, elaborado por el Servicio de Información de Educación Superior (Sies) de la Subsecretaría de Educación Superior, arrojó que este año los alumnos de carreras de pregrado crecieron 3,9%: actualmente hay 1.327.344 estudiantes matriculados en universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica, 49.733 más que en 2024.
Una de las conclusiones del documento es que el alza de estudiantes de pregrado se concentra en dos grupos etarios: de 15 a 24 años y de 40 o más años, que es el que más crece porcentualmente (13,8%, con 12.498 alumnos más que el año pasado).
Hoy se contabilizan 102.990 estudiantes mayores de 40 años en el sistema, que representan un salto desde los 61.936 que había en 2021 (ver tabla).
«Este es un fenómeno esperable. Cuando uno llega a aceptar prácticamente a todos los jóvenes que están en edad de estudiar en la educación superior -el acceso universal, cosa que Chile alcanzó hace algunos años-, lo que ocurre es que empieza a aumentar el número de personas de distintas edades, mayores que el grupo de 18 a 24 años, que muestran interés en estudiar», opina José Joaquín Brunner, director del Doctorado en Educación Superior de la Universidad Diego Portales (UDP).
«Hay una población que se mueve hacia la educación, ya no sólo jóvenes, sino personas que, por lo general, trabajan y estudian, en algunos casos pregrado y en otros algún certificado posterior al título que ya tienen. Este fenómeno ha ocurrido en los países desarrollados hace ya bastante tiempo, y uno podía prever que iba a llegar el momento en que esto iba a ocurrir en Chile», comenta.
Otra razón es el rápido avance del conocimiento en el mercado laboral. «Empieza a producirse la educación continua, el aprendizaje a lo largo de la vida o la educación permanente. Eso empieza a permear a toda la sociedad y vamos hacia un momento en que, en realidad, la gente va a mirar lo que estudió entre los 18 y 24 años como una primera etapa en la formación, pero luego seguirá buscando perfeccionar su conocimiento o cambiar de trabajo y, por lo tanto, tener nuevos intereses de conocimiento y de destrezas», destaca.
Actualizarse
Un ejemplo es Walter Montoya, ingeniero informático que a los 44 años estudia Ingeniería en Redes e Infraestructura Cloud. «Entré por un desafío personal, para actualizar conocimientos y perfeccionarme. Es súper difícil volver a estudiar después de varios años, uno adquiere de nuevo disciplina», asume el profesional, quien es fanático de la tecnología desde que era niño y su mamá le regaló un Atari 800XL: «De ahí no pare más».
En su caso debe compatibilizar los estudios con su trabajo en una empresa de medios de pago y dedicarle tiempo a su familia. Una ventaja, valora, es que las clases son online y asincrónicas, lo que significa que puede acceder a las materias a su propio ritmo. «Puedes ir tomándolas en el tiempo que tengas; también hay un sistema de tutorías donde les puedes preguntar y te van guiando», describe.
«En la empresa recibieron muy bien mi nuevo proceso y tengo compañeros de mi mismo rango de edad que también se motivaron a volver a las aulas», asegura.
Buenos alumnos
En Iplacex, donde ofrecen carreras online y mixtas, la matrícula total es de 41.000 alumnos y 33% tiene más de 40 años. «Hemos diseñado una oferta flexible, diseñada especialmente para gente que trabaja o tiene circunstancias personales que les hacen que les sea muy difícil estudiar en el sistema de educación tradicional», indica Roberto Barriga, rector del plantel.
«Algunas personas se ven exigidas por sus entornos laborales y necesitan herramientas para seguir mejorando. La gran mayoría busca seguir en el área donde está trabajando, pero otros buscan otros sectores para transformarse laboralmente», sostiene.
¿Cuál es el perfil de los estudiantes mayores de 40? «Son más responsables, porque están buscando un cambio en sus condiciones laborales; en general tienen mayor autonomía y, más que transitar procesos formativos en lo personal, buscan herramientas concretas que les permitan desempeñarse en nuevos cargos», asegura.
En Iplacex la tasa de titulación oportuna (dentro del plazo de duración formal de la carrera) para los mayores de 40 años es de 45%, y la tasa de titulación real (después del plazo de duración formal) llega a más del 50%.



