Regiones de Antofagasta y Atacama, las más afectadas por el invierno boliviano
La situación más delicada se vivió tras el alud que bloqueó la Ruta-24, que une Calama y Tocopilla.
Tras el paso de un núcleo frío, que hasta este viernes registró copiosas precipitaciones y tormentas eléctricas en el norte del país, las regiones de Antofagasta y Atacama comenzaron el despeje de aquellos caminos donde se produjeron aludes producto de las lluvias.
Aunque no se registraron graves daños ni víctimas mortales, la zona más afectada fue la provincia del Loa, en la región de Antofagasta. Así lo corroboró el alcalde de la ciudad de Calama Eliecer Chamorro, quien detalló que «los sectores más golpeados por las lluvias fueron nuestras comunidades de Alto El Loa, Ayquina, Caspana, Estación San Pedro, Chiu Chiu, Lasana y Cupo».
Sin embargo, para el alcalde de la capital provincial la situación más delicada se vivió tras el alud que bloqueó por completo la Ruta-24, que une Calama y Tocopilla, donde cuatro vehículos quedaron enterrados en lodo. No se registraron desgracias personales.
Para evitar situaciones similares frente a nuevas emergencias, Chamorro solicitó dos cosas: la primera es levantar un plan de infraestructura crítica para todo el norte del país, que permita reparar rápidamente y con recursos sectoriales las obras dañadas; y la segunda, «dotar a los Comités de Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid) regionales y comunales, de la capacidad para decretar estados de emergencia».
Además, el jefe comunal informó sobre la reapertura de caminos en el sector de Río Grande y Montecristo, este último de vital importancia para el tránsito de personas y mercaderías, pues une Calama con el puerto de Iquique.
Al respecto, la delegada presidencial provincial (s) de El Loa, Rachel Cortés, advirtió que «aunque la mayoría de las rutas internas de nuestra provincia están habilitadas, se recomienda encarecidamente su uso con precaución».
Mismo cuidado que solicitó el mayor de Carabineros de la Primera Comisaría de Calama Erich Ehrenfeld, quien además de llamar a «evitar aquellos viajes que no sean absolutamente necesarios», anunció que la apertura de los pasos fronterizos Jama, con Argentina, e Hito Cajón, con Bolivia, ambos encumbrados a más de 4.500 metros en la cordillera de Los Andes, se encuentran en evaluación tras las precipitaciones de aguanieve que se registraron el jueves.
Pulsos de lluvia
Mientras en la región de Antofagasta caían las últimas gotas, en Atacama aún resolvían los problemas que dejaron las lluvias, que se caracterizaron por su intensidad y brevedad.
Según reportó el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), las estaciones meteorológicas de Iglesia Colorada y Quebrada de San Andrés, la tarde del jueves registraron pulsos de precipitaciones que alcanzaron 9,5 mm a las 15 horas, 8 mm a las 17 horas y 3,3 mm a las 21:20 horas, todas cifras altas para esa zona del Desierto de Atacama.
Debido a ello, hasta el mediodía aún permanecía interrumpido el tránsito en la ruta C-489, que une los poblados de Alto del Carmen y San Félix, «donde 15 personas se encontraban aisladas, pero al cuidado de los crianceros del lugar, quienes les ofrecieron refugio y seguridad», informó a través de su sitio.
Pero los trabajos más urgentes se realizaban en la internacional CH-31, que conecta la carretera Panamericana Norte con Copiapó y el complejo fronterizo San Francisco.
En cuanto al paso fronterizo Pircas Negras, que accede a Argentina, se evaluará su reapertura, dependiendo de las condiciones meteorológicas que se den a los más de 4.100 metros de altitud, en la cordillera de Los Andes, donde se ubica.


