Los restos del exmandatario fueron despedidos en la intimidad de su círculo familiar en el Parque del Recuerdo
El mayor de los cuatro hijos del expresidente Sebastián Piñera despidió públicamente a su papá en la Catedral de Santiago.
A las 14:26 horas el féretro del expresidente Sebastián Piñera ingresó al cementerio Parque del Recuerdo y en ese mismo instante, a varios metros de la entrada del parque santo el más distante de sus hermanos, José Piñera, llegó también a la carpa ubicada afuera del templo. Se ubicó de pie una de las esquinas para tomar un lugar en la ceremonia con la que finalizó el funeral de estado del expresidente Piñera y comenzó el momento de despedir al papá, esposo, abuelo, hermano y amigo.
Por el otro extremo de la carpa apareció el exministro Andrés Chadwick y se encontró con José Piñera. Los primos se dieron un largo abrazo propio de un contexto de dolor.
La cureña negra que transportó el cuerpo del expresidente junto con seis escoltas de Regimiento Granaderos ingresaron al cementerio con la familia Piñera Morel para cumplir con el último protocolo de los tres días de duelo nacional. Sebastián Piñera Morel, el mayor de los cuatro hijos del matrimonio caminó abrazado por su mamá. Horas antes, despidió públicamente a su papá con un discurso en la Catedral de Santiago. «A pesar de la desgarradora pena que tenemos me tranquiliza tener la certeza que te fuiste y que nos dejaste con el corazón lleno, que estabas feliz, porque habías alcanzado la armonía de estar con tu familia, amigos y a seguir aportando con que Chile y Latinoamérica se gobernaran mejor. Papá, se me parte el alma que nos dejes. No sabes el vacío que nos dejas», dijo Piñera Morel, de 42 años.
Nietos
Sebastián, Magdalena, Cecilia y Cristóbal se sentaron junto a su mamá Cecilia Morel y a los 14 nietos que también despidieron a su «abuelo lindo» en la ceremonia de la Catedral.
«Creo que en este momento siento miedo, siento miedo de no querer avanzar sin ti, de no querer seguir una vida sin ti, el mejor abuelo, de no querer mirar un futuro en el que no estés a nuestro lado», dijo Esperanza, una de las nietas que constantemente nombraba el expresidente. Su nieto León, lo destacó como su mentor, su más grande ídolo. «Tata, ha sido el mayor honor que se me ha concebido haber compartido y aprender de ti estos 18 años», afirmó. Luego el féretro del expresidente salió de la Catedral para recibir el último saludo de la guardia presidencial de Carabineros y su banda instrumental; allí, le rindieron un homenaje, interpretando la Sonata N°2 en si bemol menor, Opus 35, «Marcha fúnebre», de Frédéric Chopin. El Presidente Boric, la familia de Sebastián Piñera y la gente guardaron un emocionante silencio.
Bandera a su viuda
En las sillas dispuestas atrás de las destinadas para los familiares se ubicaron amigos del expresidente. Nicolás Ibáñez se vio inquieto por el calor. Se alejó un par de metros a la sombra para saludar cordial a un militar que estaba al servicio de los cañones que lanzaron las salvas. Más atrás, Ignacio Cueto y el ex ministro de Justicia, Felipe Bulnes, también eran parte de la escena. Dos suboficiales de la escolta granadero se dispusieron a quitar la bandera que cubría el féretro, le hicieron 5 dobleces y la entregaron al canciller Alberto Van Klaveren, quien se la entregó a la viuda, tal como establece el protocolo militar.
Luego fue el turno del toque de diana y a las 14:55 los cañones dispuestos a un costado del templo rompieron el silencio sepulcral con el disparo de tres salvas. Después de ello, familiares y amigos caminaron hacia el sepulcro.
Padel
El primero en comenzar la caminata fue José Piñera, con los brazos cruzados y a paso lento. Pablo Piñera, hermano un año menor que exmandatario, caminó tranquilo, conversando, recordando los días previos al accidente en el Lago Ranco. «Estuvimos hace cinco días en Ranco básicamente jugando padel, jugando tenis, viendo quien le ganaba, lo pasamos muy bien. Había aprendido a jugar padel este año», comentó uno de los hermanos más cercanos que incluso fue nombrado por el expresidente como embajador de Chile en Argentina, aunque después desistió de la decisión luego de que el Contralor Jorge Bermúdez se pronunciara sobre la situación. En su caminata Pablo Piñera reflexionó acerca de la despedida ciudadana de su hermano Sebastián. «Creo que el trayecto para acá y el reconocimiento que vimos en las calles fue el homenaje justo, una justa reivindicación para el presidente Piñera».
Colaboradores
Atrás quedaron los excolaboradores y ministros cercanos al expresidente. No se sumaron a la parte final de la ceremonia. Cristián Larroulet, quien fue ministro y jefe de asesores de los gobiernos de Piñera, la exministra Karla Rubilar, el exministro de transportes Felipe Morandé y otros, despidieron a lo lejos al jefe exigente, pero que llegaba con tortas a saludar a algún ministro que estuviese de cumpleaños, al estadista, al hombre que tomaba decisiones en la soledad de su oficina y al presidente abuelo que jugaba al torito con sus nietos.
«Creo que en este momento siento miedo, siento miedo de no querer avanzar sin ti, de no querer seguir una vida sin ti, el mejor abuelo»,. Esperanza, nieta de Sebastián Piñera


