El mayor número de puestos son para desarrolladores full stack, ¿qué hacen?
Reclutadora busca personal para trabajaren distintas empresas, desde banca a retail.
Ingenieros de datos, desarrolladores web y especialistas en soporte son algunos de los 150 cargos informáticos que necesita contratar la reclutadora Adecco. Los sueldos que se ofrecen, dependiendo de la especialización, experiencia y nivel de inglés del postulante, van desde $900.000 a un máximo de $5.000.000 (ver tabla).
«Hemos visto una demanda bien fuerte a lo largo de toda la industria», comenta Eduardo Zamora, director de Adecco Tech, quien aclara que los cargos que requieren se van a repartir en firmas de sectores variados. «Las empresas están implementando tecnología para el desarrollo de sus procesos. Es súper transversal, desde los departamentos de TI de empresas de retail, logística o la banca, hasta empresas de tecnología propiamente tal», explica.
Ahora buscan distintos perfiles. «Necesitamos gente junior, que viene recién saliendo de institutos o universidades, que son más generalistas. Tenemos mucho requerimiento de posiciones de entrada, gente de soporte, de proceso y de seguimiento de instrucciones», describe.
«Después se sube a gente que cada vez va especializándose más en ciertas disciplinas, como software, datos, nube, ciberseguridad. Una persona va transformándose de un generalista, que conoce un poco por arriba de todo, y se va especializando, con las certificaciones correctas», señala el ejecutivo. «La experiencia en tecnología se adquiere súper rápido, una persona se puede convertir en senior a los 30 o 35 años», agrega.
Cerca del 70% de los cargos que ofrecen requieren inglés. «Quizás no conversacional, pero por lo menos poder interpretar documentos, leer y escribir en inglés», destaca.
Las postulaciones deben realizarse en la página de Adecco (https://acortar.link/XHPEnK).
Integral
El cargo más buscado es desarrollador full stack, con 20 vacantes. ¿Por qué es tan apetecido por las empresas?
«Cuando uno hace diseño de web las plataformas tienen distintas partes. Una es la que ve todo el mundo, la parte gráfica, y a esa se le llama front end. Y por detrás, la configuración de base de datos, qué pasa cuando el usuario hace un clic en determinado lugar, el registro, eso se llama back end. La persona que maneja ambas es el perfil full stack», aclara Diego Arias, director de estrategia de Desafío Latam, donde ofrecen un curso de aproximadamente un año para convertirse en desarrollador full stack, con dos sesiones por semana (https://acortar.link/UJk6sM).
«No solamente se preocupa de hacer el diseño de lo que se ve, sino también de la lógica que hay detrás del funcionamiento de las plataformas web», agrega.
Ahí radica su fortaleza. «Uno puede contratar especialistas en front end o de back end, pero, en general, para la empresa es más útil un full stack, porque lo puedes mover de un lado a otro», asevera.
Reconversión
David Barrientos se dedicaba al control de gestión -manejo de inventarios, control de stock y de gastos- antes de estudiar informática. Para especializarse hizo un bootcamp de full stack (curso intensivo y centrado en la práctica). Hoy trabaja en una empresa que crea soluciones informáticas para el área de Recursos Humanos.
Entre sus tareas está, por ejemplo, optimizar los tiempos de respuesta de la página web
«Estamos enfocados en la generación de nuevas vistas de HTML, el mejoramiento de estilo y diseños, incorporación de JavaScript dentro del proceso, para mayor agilidad, la gestión de formularios, la inclusión de inteligencia artificial en sus diferentes etapas. Todo es para el mejoramiento de la experiencia del usuario, que sea fácil e intuitivo», afirma.
¿Va pasando entre back end y front end?
«Continuamente tenemos que estar picando de ambas líneas. Son dos etapas de programación: el back end se enfoca en la solución a nivel de código y el front end es cómo observa el código el usuario. Muchas veces el trabajo no se ve, pero sí se logra captar, por ejemplo, a través del mejoramiento del tiempo de los procesos, o mejorando algún punto que demoraba mucho en concretarse».



