La actriz se encontraba de vacaciones junto a su esposo
«Ahora estoy mejor, ya puedo pisar sin ayuda. Estoy haciendo kinesioterapia y tomándome estos días con más calma», comenta Constanza Mackenna (34) luego de sufrir un accidente mientras se encontraba de vacaciones en México junto a su esposo, Pedro Costabal. La actriz, quien interpreta a Isabella Rodríguez en «Los Casablanca» (Mega), aprovechó el fin de las grabaciones de la teleserie y de la temporada de «Esta obra es un desastre» (Teatro Municipal de Las Condes) para tomarse un respiro en Tulum, desde el 31 al 8 de junio, sufriendo un esguince en medio del viaje por culpa de un alcantarillado sin tapa.
¿Cómo fue el accidente, Constanza?
«La zona costera de Tulum no tiene vereda, entonces veníamos caminando de vuelta al hotel, de noche, y estaba lloviendo un poco. Justo venía un auto en contra que me encandiló y no pude mirar el suelo donde justo estaba ese hoyo sin tapa que me hizo caer».
¿Se atendió en alguna parte?
«No fui a ninguna parte, tuve una videollamada con mi kinesióloga, la Isidora Gómez, que ayudó a Pedro a hacerme una evaluación y me dio las instrucciones de lo que había que hacer. Tuve que quedarme un día en cama con el pie en alto y hielo intermitente. Justo ese día llovió todo el día así que fue perfecto para descansar. Al otro día el hotel nos consiguió unas muletas y ahí pude moverme a distintos lugares».
Constanza Mackenna se casó en 2018 con Pedro, a quien llama Pit. Tienen dos hijos: Rebeca, nacida en 2019, y Teo, quien fue recibido en 2022. Esta vez, no viajaron con sus retoños, ya que necesitaban pasar unos días a solas. «Fue un semestre muy agitado, de muchas cosas, y necesitaba reponer energías y pasar tiempo con Pedro», destaca, agregando que lo pasaron bien, aunque justo se toparon con la invasión del sargazo en las costas, un alga que desde 2011 se acumula en una masa extensa en el océano Atlántico para las temporadas de primavera y verano. «Las playas están con el nivel más alto de sargazo del último tiempo, así que tuvimos que movernos harto a pasar el día en los cenotes que son preciosos», explica Mackenna.
Al mismo tiempo, agradece la compañía de su esposo en esta travesía, ya que en muchas ocasiones se tuvo que movilizar subiendo en la espalda de él. «Pedro tuvo que hacer de silla de ruedas a ratos», sentencia la actriz.


