Experto en eficiencia energética calcula cuánto podría ahorrar en un mes
Ojo: al volver a encenderlo, probablemente consuma buena parte de la electricidad que no gastó antes.
Muchos, al salir de vacaciones, tienden a dejar todos los electrodomésticos desenchufados por un tema de seguridad y también para ahorrar los costos del consumo vampiro de electricidad. Pero siempre entra la duda de si conviene también desconectar el refrigerador cuando se pasa fuera de casa por mucho tiempo.
¿Será aconsejable? Teresa Cruz, brand manager de Home Appliances de LG Chile, opina que de frentón es una costumbre que no tiene ninguna justificación práctica y no resulta para nada recomendable. «Si se apaga el refrigerador el sistema deberá trabajar más intensamente para volver a alcanzar la temperatura deseada una vez que se encienda de nuevo. Eso puede incluso causar un peak de consumo de energía, justo lo contrario al objetivo de ahorro que se busca durante las vacaciones», advierte.
Y prosigue: apagar y encender repetidamente el refrigerador sin seguir los procedimientos adecuados (tiempo de estabilización, ajuste gradual de temperatura y verificación de funcionamiento) puede dañar componentes internos como el compresor.
Roberto Maitland, product manager HA de Midea Carrier Chile, concuerda en que no es recomendable desenchufar el refrigerador por más que la ausencia sea por un tiempo prolongado: «Puede ocasionar un impacto negativo en los componentes internos por la falta de uso y lubricación».
Modo ahorro
En lugar de desenchufarlo, Cruz sugiere revisar el manual y utilizar las funciones de ahorro de energía que hoy traen muchos modelos. En el caso de LG el modo eco friendly está presente en algunos de sus refrigeradores: reduce significativamente el consumo de energía durante el periodo de ausencia y evita los problemas asociados con el apagado total.
En esa línea, aconseja ajustar el congelador a una temperatura de alrededor de -18 °C (-0,4°F), lo suficientemente baja para no congelar los alimentos en exceso. El refrigerador debería situarse entre 2 y 4 °C (36-39°F), ideal para mantener los alimentos frescos sin congelar los productos más delicados. Por su parte, Maitland recomienda dejar en el refrigerador solamente lo indispensable; algunos modelos Midea, destaca, cuentan con el «modo vacaciones» que ajusta el rendimiento al mínimo por sí solo.
Paola Jerez, project manager de tiendas Kitchen Center, también aconseja usar las funciones de ahorro energético al partir de vacaciones: «Mantienen la temperatura del congelador -sólo en esa área- en el nivel mínimo necesario para preservar los productos congelados durante su ausencia», aclara.
¿Y el ahorro?
El magíster en construcción Michael Silva, especialista en temas de eficiencia energética y académico de la Universidad Central, precisa que el ahorro energético al desenchufar el refrigerador en vacaciones depende del tipo de tecnología (y de cuántos alimentos deberá sacrificar al no refrigerarlos).
«Un refrigerador inverter de 260 litros consume entre 25 a 35 Kwh al mes. Si lo apaga, puede ahorrar teóricamente el consumo típico de un mes, que es de $4.500 aproximadamente», calcula. Sin embargo, confirma que al volver a encenderlo el motor deberá trabajar más intensamente para reducir la temperatura interna desde unos 24 a 6 grados, generando un peak de consumo.
«Si apaga el refrigerador puede generar un ahorro de un 30 o 40% de su gasto en relación al consumo mensual. Pero si vacía el refrigerador, con todos los productos que pueda tener al interior, ¿vale la pena el ahorro? Lo que va a ahorrar es un máximo de $1.800. No es un ahorro significativo», sentencia.
En el caso de los refrigeradores más antiguos, del tipo Frost, consumen mucho más energía: ahí el ahorro podría ser más considerable, entre $4.000 o $5.000, si es que lo apaga por un mes. «Pero ese cálculo deberá hacerlo considerando la cantidad de productos que tenga en su refrigerador», recalca.


