Dos hombres lo atacaron mientras esperaba en un taco y el robo quedó registrado por las cámaras de su auto
A plena luz del día y a tres minutos de salir de su casa, Vicente Muñoz fue víctima deun asalto que no lo tomó por sorpresa.
A las 7:11 de la mañana del viernes, Vicente Muñoz salió de su casa en La Reina rumbo a su trabajo, como cada día. Se había despertado a las 6:00, tomó desayuno, preparó sus cosas y montó su celular en el soporte del tablero de su auto. Tres minutos después, sería víctima de un asalto que no solo lo dejó sin su teléfono.
«No salí hace más de tres minutos cuando pasó todo. Fue en plena calle, en el taco», relató. Mientras estaba detenido, observó por el retrovisor cómo dos sujetos se daban una señal con la cabeza. «Los vi de frente, pasar por detrás del auto y devolverse. Alcancé a subir la ventana del piloto porque sabía que me iban a asaltar», recordó.
El ataque fue directo. Uno de los asaltantes fue por el lado del conductor y otro por el lado del copiloto. El primero lo distrajo golpeando su ventana, mientras el segundo rompió con un objeto contundente la ventana para arrebatarle el celular. Todo quedó registrado por las tres cámaras instaladas en su vehículo. En total, los delincuentes tardaron cinco segundos.
Muñoz no se bajó del auto, cuenta que lo pensó, pero sabía que exponerse podía tener consecuencias peores. «Tenía otras cosas, un computador, por ejemplo, y bajarme era exponerme a que apareciera otro individuo a seguir el trabajo. Si uno se baja, vienen otros a terminar el asalto o incluso robar el vehículo», explicó. Por eso, prefirió mantener la calma y dejar que se llevaran lo que pedían.
Tras el robo, se devolvió a su hogar, avisó a su trabajo, bloqueó sus tarjetas y celular, e intentó buscar a los delincuentes por la zona, pero no los encontró. «Lamentablemente, esa mañana cambiaron de calle», dijo. A través de otras cámaras de vecinos supo que habían tomado otra ruta.
Muñoz no fue sorprendido. Su testimonio revela una realidad que ya lleva semanas afectando al sector: «Estos individuos ya están hace rato en este sector y atacan tanto en la mañana como en la tarde. Los tenemos completamente identificados en la comunidad». De hecho, asegura que no ha sido el único, ya que otros vecinos y conductores han sido víctimas del mismo modus operandi.
«No sabía si dar entrevistas o no porque esto puede entorpecer una investigación policial, pero como comunidad ya habíamos tenido contacto con la municipalidad y esto había que visibilizarlo. No se puede ocultar más», sostuvo.
Pese a todo, Vicente no quiere cambiar su vida por miedo. «Yo me niego profundamente a entregar el espacio público a los delincuentes. No voy a encerrarme en mi casa. Ellos son los que deben estar encerrados, no nosotros», afirmó. Mantendrá su rutina y espera que contar lo que vivió sirva para evitar nuevas víctimas.
«No le voy a dar el gusto a la delincuencia de que tenga que vivir con miedo», concluye. «Ojalá los atrapen, que haya justicia y que pasen un tiempo razonable en la cárcel. Nada más».



