Lo estamos esperando acá en Tucumán, cuenta su mamá, Andrea González
El delantero marcó de penal, fue expulsado, y una vez que terminó el partido que la U le ganó 3-1a Deportes Iquique, salió directo al terminal aéreo.
«Ahora Rodrigo ya está en viaje, va para Buenos Aires a juntarse con Fran (su hijo) y ya el lunes, si Dios quiere, vienen los dos para Tucumán. Tiene que hacer un viaje largo», cuenta desde la ciudad natal de Rodrigo Contreras la mamá del goleador azul, Andrea González.
El delantero zurdo marcó de penal el segundo gol de Universidad de Chile y peleó cada pelota, al punto de que terminó expulsado por chocar con el arquero de Deportes Iquique, Leandro Requena. «Lo importante es que ganamos, estamos muy felices», comenta Andrea, unas horas después del triunfo 3-1 de los universitarios sobre los dragones celestes en el Estadio Nacional.
La madre del goleador vio el partido junto a su hijo Nahuel, hermano mayor de Rodrigo, y los sobrinos del goleador. «Lo vivimos con mucho nervio», relata. Ahora, comenzó la preparación para esperar a su hijo, que tendrá una semana de vacaciones. «Estamos todos muy felices y entusiasmados porque viene junto con Fran. En esta casa estamos vueltos locos esperándolos. Imaginate que desde muy pequeño a él le ha tocado estar lejos de su familia, ese cariño de mamá que Rodri siempre necesitó. Se fue muy pequeño a jugar a Buenos Aires. Así que cada vez que viene lo aprovechamos un montón y él me pide que le haga las comidas que le gustan».
¿Cuál es el plato favorito de Rodrigo, Andrea?
«Rodri siempre me pide que le haga las empanadas tucumanas, pero también todo tipo de comida casera. Me pide que le cocine fideos, y bueno, acá en Tucumán se come mucho la humita. Él se cuida mucho, así que come poco, pero trata de probar siempre la comida de la mamá, ese calor que le faltó desde tan pequeño».
¿Cómo son las empanadas tucumanas?
«Es una empanada típica de carne, pero nosotros compramos el pedazo de carne y la picamos con cuchillo. O sea, imaginate que si nosotros hacemos 100 empanadas, picamos un montón de carne. La masa también la preparo yo, le ponemos la harina, la grasa, la amasamos, la dejamos reposar y después las armamos tapita por tapita. Todo eso casero le da un sabor muy muy especial, hecho por la mamá».
Me contaba que vieron el partido en familia, ¿también comieron empanadas?
«No, porque acá en Argentina fue a las 16 de la tarde. A esa hora ya habíamos almorzado. Comimos milanesas con puré que yo preparé para el almuerzo, así que el partido lo vimos con unos mates. En esta casa es infaltable el mate sobre la mesa todo el día».
El gol de Contreras sirvió para darle la victoria a la U por 3-1 sobre Iquique. Fue el segundo de los azules, luego del empate 1-1 de Lucas Di Yorio, quien volvió a las redes luego de 21 días sin anotar (ver recuadro) y del 1-0 de Álvaro Ramos, que había abierto la cuenta para la visita en el primer tiempo. El marcador lo cerró Matías Zaldivia, en los descuentos.
En el tiempo agregado pasó de todo. Además del gol de Zaldivia, se fue expulsado el propio Contreras luego de ver la segunda amarilla por un choque con el portero Requena. Tras pasar por la duchas, el tucumano salió rápidamente de los camarines del Estadio Nacional para subirse a un furgón que lo llevó hasta el aeropuerto.


