La hija de Mirko Jozic analizó la actualidad de Colo Colo desde su casa en Split
En perfecto español, con algunos «si, poh», preocupada del devenir de Europa, luego del ataque de Estados Unidos a Irán, la croata Lana Jozic (41) aborda los últimos acontecimientos de Colo Colo, que han tenido como protagonista a Arturo Vidal, quien fue expulsado en la derrota por 2-1 frente a Audax Italiano.
La hija de Mirko, que se declara hincha del Cacique y «más chilena que los porotos», está mosqueada por la conducta del King, al punto que en sus redes sociales le pegó un raspacachos, más o menos intenso. «No entiendo cómo alguien puede permitirse constantemente «mostrar carácter» en la cancha? esto no es tu fiesta privada, aquí representas a todos: al equipo y a la hinchada. Respeto a los jugadores con carácter, pero no a los que creen tener derecho a poner en riesgo a otros por su actitud desmedida o impulsos fuera de lugar. Los grandes jugadores de carácter en el mundo sabían cuándo y dónde mostrar ese carácter, y como canalizar su temperamento para el bien del equipo. Quienes no lo entienden, un día se irán como personas pequeñas. La vanidad y la falta de autocrítica no son virtudes, son debilidades. Cansa ya. A veces siento que este club ya no lo reconozco».
Luego, en su casa en Split, analizó sus dichos. «Concretamente, no hablaría del señor (Vidal), honestamente. Cada colocolino, hincha y persona que respeta al club ve lo que está pasando. Yo respeto a todos los jugadores y también lo que él ha sido. Ha jugado en equipos muy grandes, pero creo que tiene que parar con los impulsos. Respeto mucho que tenga carácter, pero tiene que saber cómo y cuándo usarlo. Y cuando se ha equivocado, más de una vez y ha recibido tarjeta roja, debería servirle como un aprendizaje, pero no ha aprendido. Ya está más maduro, más grande, ha pasado por muchos clubes importantes y creo que le falta eso. Cuando pone en riesgo a todo el club, entonces como que parece una falta de respeto», explicó.
¿Por qué, a su juicio, pasa esto?
«No sé. No lo conozco, así que no puedo darle una opinión de él como persona. Yo puedo dar una opinión de lo que veo, pero nunca he hablado con él. Hablo como una hincha de Colo Colo».
¿Cree que Vidal perjudica a Colo Colo?
«¿Usted cree que alguien cuando se gana tarjeta roja en la Selección (doble amarilla) y después de dos semanas se gana tarjeta roja en su club, no perjudica a la Selección y al club? En general lo que está pasando en Colo Colo durante el Centenario ha sido malo. Han pasado tragedias. Honestamente, me pone muy triste todo lo que está pasando. No estoy señalando a nadie, pero lo encuentro muy triste para un club tan grande. Y cuando deberíamos festejar estos 365 días y pasarlo bien y estar en otra onda, todo se va para abajo. En todo caso le tengo mucha fe a Edmundo Valladares y a Pedro Ruminot. Estoy feliz de haberlos conocido en persona, aunque llevamos años hablando. Vinieron a Croacia, nos juntamos y nos conocimos. Son muy buenas personas y colocolinas».
¿Qué le parece que también hayan decaído Brayan Cortés y Esteban Pavez?
«Bueno, es lo que digo. Veo que las cosas andan mal en Colo Colo y espero que todos asuman su parte, porque todos pueden contribuir. Y uno si se equivoca, siempre puede cambiar las cosas. Tampoco hay que juzgar a nadie eternamente. Cada uno tiene que hacer una autocrítica. Y tienes que saber que si eres jugador, entrenador o estás a cargo de Colo Colo, eres una persona pública. Y tienes que asumir las cosas y tener autocrítica. Y si de repente uno se equivoca, que solamente cambie para bien.Yo no soy una de esas personas que les gusta juzgar hasta no sé cuándo. Si veo que hay un cambio, yo feliz. Yo no tengo nada en contra de nadie. Pero las cosas que no le ayudan al club y a la gente hay que cambiarlas».
«Se me sale el poh y el cachái»
Lana Jozic llegó a Chile en 1990 y un año después, cuando tenía siete años, Colo Colo ganó la Copa Libertadores de América. Luego, «he ido y venido». En 2005 retornó al país porque su papá Mirko Jozic, comenzó a trabajar como gerente deportivo en el Cacique. Y hace 11 años volvió a estar algunos meses. «Sólo me falta nacionalizarme», explicó. En Croacia tiene amigos chilenos, incluído el dueño de una venta de empanadas, por lo que nunca ha dejado de hablar español, desde que lo aprendió en el colegio en Chile. «Se me sale el poh y el cachái, todo el rato», advirtió. Ahora también está preocupada por los últimos acontecimientos en Medio Oriente, con el ataque de Estados Unidos a Irán y las eventuales represalias, más cuando su marido Tonci Pirija, trabaja en Arabia Saudita, como entrenador de fútbol.


