Alejandra Reyes acababa de entrar al turno y le dio instrucciones
Fue rescatado por el GOPE desde el cerro Las Higueras, luego de perderse haciendo trekking.
Un rescate que pudo haberse complicado por una simple barrera idiomática terminó con final feliz gracias a una coincidencia providencial: una operadora bilingüe que estaba recién empezando su turno.
Eran cerca de las 21 horas del domingo, cuando una llamada al 133 alertó a Carabineros de la Región de OHiggins. Era un joven estadounidense de 20 años, extraviado en el cerro Las Higueras, en la comuna de Graneros. El problema: el muchacho no habla español.«Estaba lista para tomar el turno de noche cuando a mi compañera le ingresó una llamada. Se escuchaba que era un joven y que hablaba poco español. Preguntaba Please, does anyone speak English? Yo le dije: yes, I can help you», relata Alejandra Reyes, operadora de la Central de Comunicaciones (CENCO) de Rancagua.
Alejandra no es carabinera, sino kinesióloga. Trabaja como personal civil bajo la modalidad CPR (Contratado Por Resolución) y lleva menos de un mes en el cargo. Su conocimiento del inglés, aprendido años atrás en el Instituto Chileno Norteamericano, marcó la diferencia.
«El joven me dijo que estaba haciendo trekking y dejó de ver el sendero. No sabía dónde estaba ni hacia dónde debía ir. Como no tenía claro el nombre del cerro, revisó una aplicación y ahí supimos que estaba en Las Higueras. No podía compartir su ubicación, pero nos dictó su latitud y longitud», cuenta Alejandra.
La información se canalizó hacia los equipos de rescate. Había poco tiempo y la noche estaba fría. La hipotermia era un fantasma amenazante. Bomberos de la 2ª Compañía de Graneros, personal del GOPE de Carabineros y el SAMU se desplegaron en la zona. A las 22:40 horas encontraron al joven «en buen estado de salud».
Alejandra recuerda con precisión el momento: «Él nos dijo que no tenía carpa, saco de dormir ni comida, solo un plátano y una botella de agua. Afortunadamente su celular tenía señal. Por la hora y el frío, sabíamos que no podía pasar la noche ahí».
Su experiencia también ayudó. Alejandra, además de ser kinesióloga, trabajó años en una OTEC (Organismo Técnico de Capacitación), haciendo cursos vinculados a salud y emergencias. «Esa formación me permitió orientarlo mejor», afirma.
La joven destaca el trabajo en equipo: «Aquí todas mis compañeras me ayudaron con preguntas que podíamos hacerle. Después la información se pasó a carabineros de CENCO, que coordinaron con GOPE y bomberos. Fue un trabajo conjunto».
Aunque no volvió a hablar con el turista, recibió después una llamada desde el operativo. «Un bombero me dijo que ya lo habían encontrado, para que CENCO estuviera al tanto y junto al GOPE comenzaran el descenso».
En retrospectiva, Alejandra siente que se alinearon varios factores: «Fue la primera vez que contesté una llamada en inglés. Justo iba entrando al turno. Si no hubiera estado, capaz que todo habría demorado más».
Y deja un consejo para los excursionistas: «Está bien hacer trekking, pero hay que ir preparados. Este chico no llevaba nada. Si su celular no hubiera tenido señal, pudo haber sido distinto».
Gracias a su intervención y a una cadena eficiente de coordinación, el rescate se completó antes de la medianoche. La operadora que salvó el día lleva apenas semanas en el cargo. Y no lo olvida: «El 30 cumplo un mes trabajando acá».


