Autor multifacético, fue pintor, grabador, diseñador gráfico, poeta y escenógrafo
Premio Nacional de Arte 2007, tenía 98 años y alcanzó a inaugurar una muestra que se puede ver en el MAC Quinta Normal.
«Guillermo Núñez fue un testigo de tiempos oscuros, pero que sobrepasó la muerte y las vejaciones a través de un trabajo generoso, que convocaba a muchas generaciones. Nos dejó con una tremenda tarea de aprendizaje, de la consecuencia y del valor más profundo de lo que implica ser seres humanos», opinó este jueves Varinia Brodsky, directora del Museo de Bellas Artes, pocas horas después se enterarse de la muerte del creador visual que en 2007 obtuvo el Premio Nacional de Arte.
Las palabras de la directora del museo aluden a la prisión política y las torturas que el multifacético artista (fue pintor, grabador, diseñador gráfico, poeta y escenógrafo) padeció a partir de 1974, cuando fue detenido en su casa por los servicios de inteligencia de la dictadura. Sus captores sabían que había estado intensamente comprometido en la campaña presidencial de Salvador Allende, y que en 1971, además, había sido director del Museo de Arte Contemporáneo (MAC).
Precisamente en el MAC, sede Parque Forestal, se velan los restos del artista, quien en enero pasado había cumplido 98 años. Quienes deseen ir hasta ese recinto, para mostrar sus respetos a quien fue egresado y maestro de la Universidad de Chile, podrán ir este viernes, entre las 10 y las 14 horas. Luego de eso, se realizará un funeral privado.
Recordado por todo el mundo como un hombre extremadamente generoso y amable, siempre listo para regalar sus obras, Núñez alcanzó a inaugurar, en marzo pasado, una exposición que recuperaba su producción de los años 1964 y 1965, periodo que pasó en Nueva York y en el que se acercó al Pop Art. La muestra, que se puede ver hasta el 18 de agosto en la sede Quinta Normal del MAC (Matucana 464), se titula «Guillermo Pop: Colores de una utopía».
«Guillermo tuvo la valentía de enfrentar su propia fragilidad a través de su obra, para convertir esa fragilidad en generosidad. Nunca ocultó su temor, un temor que nos cruzó como sociedad, y logró manifestarse de manera muy consecuente, con una obra prolífica, llena de simbolismos», reflexionó la directora del Museo de Bellas Artes.
Marcelo Aravena, director de Galería Vala, fue representante del artista entre 2015 y 2018, y también se encargó de llevar al autor en dos oportunidades (2016 y 2017) a la feria Ch.ACO. Ayer, recordó a Núñez como «la persona más generosa que he conocido en mi vida».
«Guillermo dio tanto, se la jugó tanto por llevar el arte a los sectores populares, y lo que recibió por eso fue la tortura, la vejación, la humillación. Y al volver de eso, en vez de mostrar odio o rabia, sólo entregó amor y fraternidad», comentó el galerista.


