Diego Duncan repasa el gesto técnico que lo hizo viral en medio del temporal
Hasta la jueza internacional de gimnasia Claudia Perelman alaba la maniobra. Él dice que lo hizo por unas cervezas.
Rogelio Marileo dice que no se ve en la imagen, pero alrededor había varias personas que se mataron de la risa y celebraron lo que hizo su amigo, Diego Duncan, para evitar mojarse los zapatos al cruzar una inundada calle de Maipú, cuando este miércoles el sistema frontal atacaba con todo.
«Lo aplaudían y le gritaban Dale Tomás González. Fue muy divertido, la gente se reía», recuerda Marileo, quien con su celular grabó a su amigo hacer dos ruedas en medio de las pozas que se hicieron en la calle Alaska.
Cuando llegó a su casa subió el video a su cuenta de TikTok (rogerogelio321) y al poco rato, recuerda, el asunto explotó. «Yo casi no subo videos, pero rápidamente me llené de notificaciones. El video ya lleva 1,2 millones de visualizaciones. Ha sido una locura», dice. El video fue replicado en, al menos, dos cuentas de Instagram que difunden este tipo de contenido, así que sumó otras varias miles de reproducciones.
Marileo dice que todo fue por culpa de unas cervezas que quisieron comprar cerca de las 13 horas. «Quedamos estacionados al otro lado de la botillería y a esa hora ya estaba lleno de agua», recuerda.
Diego, quien tiene 38 años, lo resume así: «La necesidad tiene cara de hereje».
«Pensé cruzar de un salto, pero me podía caer y me iba a mojar igual, porque había harta agua. Así que me lancé nomás», recuerda. «Todos quedaron locos. Se escuchó un ooohhhhh. Jajajajá», recuerda sobre el momento que antecedió al registrado en el video.
Compró las cervezas, unas botellas chicas de vidrio. El siguiente desafío, no menor, era hacerlas llegar al otro lado.
Lo que siguió, lo relata Juan Zabala, dueño de la botillería Macarena, que se ve de fondo en el video: «Esas primeras ruedas yo no las vi, pero me dijeron lo que había hecho. Se llevó 12 cervezas y se las lanzó una a una al amigo que estaba al otro lado. Las atrapó todas. Incluso nos sugirió que podíamos poner unas maderas para poder cruzar la calle sin mojarse. Acá siempre se inunda, pero no ponemos maderas porque pasan micros y las rompen», dice Zabala, quien luego salió de la botillería para ver las piruetas que quedarían inmortalizadas en el celular de Marileo, quien ya había asegurado todas las cervezas en el auto.
Duncan se paró en la orilla de la vereda, con su pie izquierdo un poco más adelante, dio el primer impulso, apoyó su mano izquierda, luego la derecha y terminó el giro. Cayó justo en una parte de la calle donde no había agua, y se preparó durante unos segundos para la siguiente rueda, con la que debía cruzar una poza aún más grande para completar el desafío. Pero ya estaba seguro, prácticamente listo para los Panamericanos si el Team Chile lo convocara.
La maniobra parece simple: mano, mano, pie, pie. Pero no lo es.
«Aprendí a hacer la rueda en el colegio. A veces la hago en el parque, para enseñársela a mis hijos, pero ellos no me pescan», dice entre risas.
Muchos comentarios alaban que no se le cayó ni el gorro.
«Es que me lo hizo mi señora. Lo hizo a crochet, con lana artesanal. Tiene un emprendimiento que se llama Hecho con amor. Está hecho a mi medida.
Habla la jueza
Claudia Perelman está en Colombia, trabajando como jueza en el Panamericano de Gimnasia Artística juvenil y adulto. La ex seleccionada nacional de gimnasia y comentarista de TVN dice que ya había visto el video. «Me parece genial lo que hace. Lo logra perfecto, porque no se moja los pies. Cuando lo vi me dio mucha risa», cuenta.
Ya que está evaluando, ¿cómo evalúa a Diego?
«La técnica está súper bien. Sólo tendría que extender las rodillas un poco y le falta puntas de pies, que es clave. También le falta un poco más de amplitud, porque se supone que en ese elemento, la amplitud de las piernas, la separación de ellas debe ser en 180°. Pero está muy divertido. Ojo que también existe la rueda sin manos, ahí no se mojaría ni los pies ni las manos. Está hecho el desafío».
En las redes sociales donde el video comenzó a dar vueltas, los comentarios se multiplicaron en cosa de horas. el que tal vez resume el espíritu es uno que decía «ahora entiendo para qué aprendimos eso en el colegio».


