Hicieron grupo de WhatsApp aparte para organizarle fiesta
La comunicadora, que se casa el 24 de febrero por la iglesia, confiesa que si bien tengo el cuerpo destruido, lo pasé chacho.
Calcula que hace más de tres años que no carreteaba como lo hizo la noche de este sábado para su despedida de soltera. Así que, confiesa Valeria Ortega, tiene «el cuerpo destruido, pero lo pasé chancho».Amigas de la comunicadora e influencer armaron un grupo privado de WhatsApp y organizaron el carrete. Ella sólo sabía que debía ir vestida de blanco a tal hora a tal lugar. «Nunca supe nada, a mí me llevaban», dice.
La despedida de soltera se realizó en dos lugares. El restaurante El Toro de Vitacura y el bar Siete Negronis. «Ellas se pusieron de acuerdo para ir con algo rosado. Hicieron cintillos con velos. De verdad que estuvo muy producido, hubo regalos, detallitos bacanes», relata Ortega, quien se casa por la iglesia el 24 de febrero.
La reunión convocó a 13 amigas. «Es bacán que hayan logrado juntar tanta gente. Eran todas de distintos grupos de amigos, así que fue rico que se llevaran bien entre ellas, se habían visto pero no eran amigas».
Antes de su despedida de soltera, Valeria había tenido días ajetreados, por lo que pensó que no pasaría de la medianoche compartiendo. «Pensaba carretear más temprano, porque estaba muy cansada, pero no, llegué a las 3:30 a mi casa. Para qué me invitan si saben cómo me pongo, jajajá», añade.
Claro que, igual tomó resguardos. Por sugerencia de su marido, se quedó en un hotel, así que ahí se peinó, maquilló y se vistió de «reina total» y partió a pie a su evento. «Después me fui a mi hogar. Desde la pandemia que no estaba despierta a esa hora», reitera.
Preparativos
Se casa por la iglesia un día después de la gala de Viña con Jonathan Lawn. «Tengo una wedding planner que es lo máximo. Yo no estoy haciendo nada. Sólo tomo decisiones. Le doy ideas que veo en Pinterest. La logística queda en manos de ellos (…) Y como mi marido es inglés y yo soy chilena, juntar esas dos culturas en algo tan tradicional como es un matrimonio, es muy entretenido», relata. Su vestido de novia lo está elaborando con Casa Santander.
«Los fui a ver hace un año con la idea… El viernes hice una prueba y es todo lo que quiero. Va a quedar increíble. Estoy en llamas», confiesa.


