El ganador del Oscar la conoció cuando estaban en el colegio y ahora tienen dos hijos
Hannah me conoce tal como soy, en las altas y en las bajas, en diferentes etapas de nuestra vida, afirma el actor de la serie Chacal.
A pesar de sus múltiples reconocimientos, a Eddie Redmayne no se le han ido los humos a la cabeza y con el típico sarcasmo inglés cuenta que a menudo «mete la pata». El actor nació en Londres en 1982, siendo el único de los cinco hermanos que mostró interés por el arte. Tanto su padre como su madre trabajaban en el mundo empresarial.
Después de estudiar en el prestigioso colegio Eton, donde fue compañero del príncipe William de Inglaterra, y pasar por Oxford, se matriculó en el Trinity College en Cambridge, donde estudió historia del arte. Además se sumó el elenco del teatro.
Luego Redmayne participó en varias obras teatrales y hasta ganó un premio Tony. En el cine, se distinguió en «Los miserables» y «La teoría del todo», que le significó un Oscar. También se lució en «La chica danesa» y la saga de «Animales fantásticos». Hace pocos meses brilló con la serie «Chacal».
Mantuvo una relación con la actriz Carey Mulligan. En 2012 comenzó a salir con Hannah Bagshawe a quien conocía desde el colegio y con la cual se casó en 2014. Tienen dos hijos, una niña y un varón: Iris, de 8 y Luke de 6.
«Conocía a Hannah desde que éramos niños, me conoce tal como soy, en las altas y en las bajas, en diferentes etapas de nuestra vida». Lo hermoso es que tenemos esta historia compartida y que ella me ama a pesar de todo. Ha sido maravilloso estar junto a Hannah», dice.
¿Qué le dijo su esposa cuando le contó que trabajaría en «La chica danesa» como un personaje trans?
«Se lo debería preguntar a ella, pero lo que me encanta de Hannah, es que me apoya a fondo, tiene un gusto excelente y leyó el guión. El director me entregó el libreto cuando recién comenzábamos nuestra relación. Fue uno de los primeros guiones que ella leyó y le impactó. También le fascinó la película y fue mi roca de apoyo cuando la rodábamos».
¿Ella le dio algún consejo?
«Conversamos con ella y con su mamá acerca de la femineidad. Pero nada más a fondo».
¿Qué opina Hannah acerca de los roles que usted elige?
«Ella tiene un gusto extraordinario. Para nosotros es una decisión gigante el estar de acuerdo que trabajaré en un proyecto en Europa durante 8 meses. Mis hijos están en el colegio en Londres donde también vivimos con mi mujer. Por supuesto es posible ir y venir los fines de semana. Por eso ella siempre lee lo que me ofrecen, para ver si vale la pena la separación de la familia o no».
¿Ella le recomendó trabajar en «Chacal»?
«Hannah leyó los tres primeros capítulos, los encontró muy interesantes y me aconsejó aceptar. Por otro lado, mis hijos comentaron que a la próxima me toca interpretar a un personaje bueno y no a otro malvado. Ambos preferirían que su papá interpretara a un mago simpático como Newt Scamander en Animales Fantásticos».
¿Cómo coordinan las visitas cuando usted está trabajando en otro país?
«Requiere de mucha logística. Cuando comenzamos nuestra relación con Hannah, nuestro plan era vivir una vida nómade, pero cuando los hijos comienzan a asistir al colegio y tienen amigos. La idea de cambiarlos de lugar es mucho más difícil, por lo cual vamos decidiendo con cada proyecto. Cuando trabaje en Chacal estábamos grabando en Croacia justo el día del cumpleaños de Hannah. Entonces decidimos reunirnos todos en Venecia. Nos tomaba 3 horas manejar a esa ciudad, pero lo hicimos y celebramos allí su cumpleaños, fue increíble, incluso jugamos un partido de fútbol en una piazza usando un tarro de papitas Pringles como pelota, muy hermoso».
¿Nos podría describir su método de trabajo?
«Me encanta la preparación, el proceso y la precisión. No soy actor de método y no me llevo el personaje a casa, pero una vez en el set, lo que hace que la interpretación sea interesante es la sensación de caos».
¿Se considera una persona paciente?
«Soy profundamente impaciente. Es un defecto gigante, siempre ando corriendo de un lado para otro, me recuerda a cómo se mueve mi personaje. Pero en mi propia esencia, prefiero respirar hondo en lugar de ser impulsivo, escuchando el ruido para después tener un momento de claridad».


