La karateca se demoró en publicar las fotos, pero al final recibió muchos piropos
Su compañera Anastasia Velozo la convenció de posar. La Vale podría ser modelo, afirma.
«Muy top en estas fotos, pero la verdad estoy destrozada en este momento camino al segundo entrenamiento del día».
Con esas palabras, Valentina Toro presentó en su Instagram (@valeentina_toro) la sesión de fotos en blanco y negro con un body ajustado al cuerpo que se tomó en el estudio boutique Casa Emma.
La karateca y medallista de oro en los Juegos Panamericanos de Santiago 2023 cuenta que se tomó las fotos el año pasado, pero recién se animó a publicarlas esta semana. «Se me había olvidado subirlas entre tanta competencia y entrenamientos. Me las saqué en diciembre. Nuestro entrenador nos dio vacaciones como entre el 24 de diciembre y el 2 de enero, así que aproveché de ir entre esas fechas. Y hace unos días vi que la Javi Cañas (atleta, también del Team Chile) subió una foto que se tomó en Casa Emma de nuevo, porque ya había subido antes, y dije: Oh, verdad que yo también tengo mis fotos».
«Me costó igual subirlas, porque siento que con estas fotos me salí un poco de mi zona de confort. Salgo con un body, en una situación distinta a las de siempre. Yo creo que es distinto subir fotos en bikini cuando estás en la playa o en la piscina, a subir fotos así. Son como fuera de lugar, por así decirlo, fuera de contexto», dice Valentina. «Igual, yo siempre subo fotos en bikini sin problema, pero cuando estoy en la playa o la piscina. Tienen un contexto. Como que esto me daba un poquito de vergüenza, pero en la sesión me sentí full cómoda, lo pasé súper bien. Así que al final las subí», añade.
¿Y cómo se atrevió a hacer la sesión?
«Fue por mi compañera de equipo Anastasia (Velozo). Ella se fue a sacar fotos allá, llegó un día al entrenamiento y dijo que eran bacanes. Que la guiaban, que era todo incluido. No era como que te sacaban las fotos y ya. La experiencia era vestuario, styling, maquillaje. Y yo dije: Ya, qué entretenido, y le pregunté cuánto le había salido. Y bueno, me contó que igual era un poco caro, pero que de repente hacían ofertas a 50% de descuento. Ella me enseñó la página y sí, era caro, pero entré justo cuando estaban con una oferta y pagué mucho menos. No recuerdo el monto exacto, pero fueron como cien mil pesos y algo».
¿Qué la llevó a tomar la decisión?
«Me convenció Anastasia, y también sentía que me faltaban fotos como de estudio. Tengo varias, pero son de mi día a día, del deporte. Me faltaba una foto más de estudio».
Al publicarlas recibió buenas reacciones.
«Recibí muchos piropos. Mis compañeros de karate me decían que se me veía el brazo entero brígido (ríe), y mis compañeras que me veía muy bonita».
¿Se le pasó la vergüenza?
«Sí, de hecho, creo que voy a ir pronto a sacarme de nuevo. Volví a agendar por la página, porque me encantó su trabajo. Pero creo que quizá me saque fotos más de karate. Ir con el traje, y aprovechar de pedir altiro que me hagan los brillitos (ríe). Por tiempo no he podido ir todavía, pero compré la sesión hace caleta de rato. A veces, cuando vuelvo de las competencias, tengo que elegir entre descansar y recuperarme o ir a sacarme fotos, y obviamente voy a preferir descansar y recuperarme. Yo hago mucho contenido, pero lo hago sin salir de mi casa y rápido, en un segundo. En esto, entre maquillarme, vestirme y sacarme fotos, estuve como unas tres horas».
Mientras se prepara para los Juegos Mundiales de Chengdú, que se realizarán en agosto en China, Valentina entrena dos veces por día y coordina sus tiempos para participar en eventos junto a sus auspiciadores. «Al final también es mi pega», dice. Por lo mismo, aún no sabe cuándo podrá ir a realizar su segunda sesión.
Su compañera Anastasia Velozo dice que le propuso la idea porque sabía que le iría bien. «La Vale podría ser modelo», afirma.


