La medida rige de lunes a viernes entre las 13:00 y las 19:00 horas
Solo permitirá que circulen en la misma moto quienes puedan acreditar que son cónyuges, convivientes civiles o familiares directos.
Durante el año 2024, Carabineros registró 143 robos cometidos desde motocicletas en la comuna de Independencia. De ellos, 43 involucraron a dos personas ejecutándolo desde una misma moto, una modalidad que se ha vuelto recurrente en los últimos años. A este tipo de personas que realizan este delito se les conoce como «motochorros», y es precisamente esa figura la que busca desarticular la nueva ordenanza municipal que prohíbe que dos personas circulen en una misma motocicleta entre las 13:00 y las 19:00 horas, de lunes a viernes.
La medida, que ya está en vigencia tras su publicación en el sitio web del municipio, ha sido implementada en ciudades como Bogotá, Medellín, Santo Domingo o Buenos Aires. «No es un invento nuestro. Es una política que ha demostrado ser efectiva en zonas donde el fenómeno delictual opera igual que acá», afirmó el alcalde de la comuna, Agustín Iglesias. A nivel local, explicó que más del 50% de los delitos de esta categoría cometidos en su comuna se concentran precisamente en ese rango horario.
No obstante, la ordenanza contempla algunas excepciones. Si el acompañante es cónyuge, conviviente civil o familiar directo, se permitirá la circulación. Sin embargo, en la práctica, demostrar ese vínculo no siempre será sencillo. «La carga de la prueba recae en el conductor y su acompañante. Si no pueden demostrarlo con carné -sea el caso de ser casados-, o algún certificado, se cursará de igual manera la infracción. Y luego pueden acreditarlo ante el Juzgado de Policía Local», explicó el edil. En otras palabras, si no hay documento que valide la relación en el momento del control, la multa va igual, y solo en una segunda instancia se puede revertir para evitar la multa.
El control estará en manos de inspectores municipales y patrullas mixtas con Carabineros, quienes fiscalizarán preferentemente en avenidas como Independencia y zonas de alta ocurrencia delictiva. El municipio aumentará de cinco a diez los vehículos de patrullaje, pero reconoce que su capacidad operativa sigue siendo limitada. «Tenemos que distribuir los esfuerzos semana a semana según los datos que arrojan los delitos», señaló el jefe comunal.
En cuanto al criterio para sancionar, el procedimiento será simple, pues si se detecta una moto con dos personas durante el horario restringido, se cursa la multa, a menos que se acredite en el lugar el vínculo familiar. La infracción puede alcanzar las 5 UTM, aunque el alcalde admitió que el cobro efectivo de las multas dependerá de la coordinación con el Juzgado local.
Otro punto que puede que genere dudas es si esta fiscalización puede derivar en acciones arbitrarias o discriminatorias. Iglesias insistió en que la medida apunta a quienes «usan la moto para alterar la tranquilidad» de los vecinos. «Esto no es una ordenanza antimigrante, es una ordenanza contra la delincuencia. Esto no es contra quienes usan motos, es contra quienes las usan para delinquir», remarcó.
Aún no hay cifras oficiales sobre cuántas motos circulan a diario por la comuna ni cuántas infracciones se han cursado desde que entró en vigor la norma, el municipio apuesta a que la política envíe una señal clara. «Es una llamada de atención. No se había hecho antes en ninguna comuna de Chile», dijo el alcalde.


