José Antonio Kast
José Antonio Kast (Partido Republicano) dice que lleva casi 20 años recorriendo Chile. Que se ha juntado con miles de personas y que cuenta con un equipo preparado para ser el próximo presidente. «Nuestro gobierno va a ser de emergencia. Quiero cambiar Chile y terminar con el miedo de los chilenos a la delincuencia, a la falta de trabajo y a enfermarse», afirma.
¿Qué medidas concretas propone para reactivar el empleo y la economía?
«Llevamos diez años de estancamiento laboral y hay que tomar medidas drásticas. Reducir las regulaciones, los impuestos, incluidas las contribuciones, y el gasto político. Vamos a destrabar la pelota. Hoy los pequeños emprendimientos, las pymes, empresas y grandes proyectos se encuentran con un muro, que es el estado, que los tramita con permisos y requisitos. Vamos a reducir los operarios políticos en el sistema público. La autoridad contralora nos dice que un grupo de personas se fue de vacaciones con licencia, por lo tanto no son necesarias para el sistema. A eso hay que sumar a quienes ingresaron a contrata por pitutos y que se dedican a hacer informes que no le mejoran la calidad de vida a nadie».
¿Qué plantea para atacar el desempleo femenino?
«La tasa del desempleo femenino, con más del 10%, es catastrófica. Las dos medidas concretas son buscarles fuentes de financiamiento a las mujeres que queden sin trabajo y quieran emprender. La segunda es una sala cuna universal con cargo al presupuesto de la nación».
¿En salud, cómo planea reducir las listas de espera?
«Hace un mes presentamos el plan cero espera. Es dramático que más de 2.500.000 de personas estén esperando una atención de salud y que más de 40.000 personas mueran al año en esa espera. Con una inversión fuerte de US$700.000.000 podemos resolver en gran medida las listas de espera. Vamos a pedir una colaboración tremenda al sistema público de salud para resolverlo como un desafío nacional. En la atención primaria tenemos la infraestructura, pero nos faltan médicos. Y todo lo que no pueda resolver el sistema público lo vamos a derivar al sector privado, en parte como se hizo en la pandemia».
¿Cuál es su propuesta para combatir el crimen organizado en los barrios?
«Los barrios empiezan a sufrir incivilidades como los grafiti, la basura y los okupa y cuando están deteriorados se los toma el crimen organizado. Requerimos reforzar las policías con equipos, remuneraciones y certezas jurídicas que no van a quedar abandonados cuando actúen con las prerrogativas del cargo. Reforzar la coordinación con la seguridad municipal con las patrullas integradas y la inteligencia preventiva que nos ayude a detectar los grupos de narcotráfico.
Necesitamos recuperar las cárceles, estableciendo un régimen penitenciario muy estricto. Los jefes del crimen organizado deben estar aislados para desvincularlos de su organización. Y para los que están afuera tengan claro que hay un cambio de mano total».
¿Cómo enfrentará el aumento de la migración irregular?
«Nuestro plan se llama escudo fronterizo. Conlleva el cierre efectivo de fronteras con barreras físicas y tecnológicas, con despliegue de FF.AA. y policías, con centros de retención para inmigrantes ilegales y con una política muy estricta de retención de vehículos, de clausura de hospedajes, de persecución de comercio ilegal y un control de trabajo informales. Tenemos un problema real con Bolivia, que requiere de medidas diplomáticas estrictas. No puede ser que un país dé todas las facilidades para que las personas puedan cruzar a otro país. Finalmente, no vamos a regularizar a los inmigrantes ilegales y vamos a terminar con sus beneficios sociales».


