Pablo Zamora cuenta cómo será el gran polo tecnológico en el ex edificio de Enel

Fecha:

Se ubica en Santa Rosa al llegar a la Alameda y tendrá laboratorios de última generación

La idea es incubar en el primer llamado 50 empresas de base científica tecnológica por cohorte, durante cinco años, dice el presidente de Fundación Chile.

Pablo Zamora, presidente de Fundación Chile y uno de los fundadores de NotCo, dice que si al comenzar con la startup hubiera existido algo como Startuplab.01, el primer Hub chileno de apoyo a emprendimientos científico-tecnológicos, las cosas se les hubiesen hecho más fáciles. «Fue complejo partir, porque no teníamos toda la infraestructura que necesitábamos para desarrollarnos. En Chile la tienen las universidades, pero no está disponible para toda la sociedad. A veces, incluso, la gente debe irse a países como Alemania o Japón para acceder a ella», señala.

Resolver esa problemática es lo que busca Startuplab.01, un proyecto inédito en Chile y en Sudamérica, que estará ubicado en el exedificio de Enel, en Santa Rosa casi al llegar a la Alameda. Este martes se abren las postulaciones a las residencias Deep Tech, en que los emprendimientos tecnológicos basados en ciencias de la ingeniería y de la biología que califiquen serán apoyados con conocimiento, tecnología e infraestructura para su desarrollo.

La entidad depende de Fundación Chile y cuenta con un financiamiento compartido entre Corfo y actores privados.
¿Qué habrá exactamente en el edificio?
 
«Varias cosas. Por un lado, un wetlab, laboratorio húmedo, en el que se podrá trabajar en áreas como biología molecular y celular, biotecnología, microbiología, un montón de disciplinas que podrían desarrollar, por decir algo, vacunas o fármacos. Por otro lado, habrá un laboratorio seco, para el área de la ingeniería y los materiales, y la parte electrónica, con un espacio de prototipaje, para caracterizar materiales y parametrizar ciertas condiciones para la generación de productos, etc. Además, habrá un cowork con salas de reuniones y de conferencias para speakers internacionales del área del emprendimiento y la innovación. Es un espacio de 4.000 m2, donde también tendrán cabida compañías que no necesariamente sean de base científica o tecnológica que eventualmente podrán participar de alguno de los programas específicos. El modelo para esto es de membresía, con la cual se podrá participar de las diferentes instancias e infraestructuras».
¿Qué cosas se podrían crear en estos espacios?
«De todo. Invento: una nueva batería de almacenaje de energía, soluciones para hacer más eficientes procesos mineros, nuevos cultivos adaptados al cambio climático, nuevos sistemas de transmisión energética, paneles solares flexibles, proteínas alternativas a las de origen animal, nuevos dispositivos para detectar la pérdida energética de las casas, un millón de cosas. Todas las tecnologías que en algún modo terminen en productos o servicios que ayuden a la mitigación y adaptación del cambio climático».
 
¿Por qué se escogieron las ingenierías y las ciencias de base biológica para operar en el hub?
«Por lo que dije, son temas que apuntan a enfrentar el cambio climático. Primero, porque nuestro país transita hacia el desarrollo de una economía sostenible. Segundo, porque Chile firmó la ley Marco de Cambio Climático, que implica compromisos para descarbonizarnos al 2050, y para ello hay que desarrollar tecnologías que apunten a eso. Tenemos una serie de verticales como soluciones hídricas, de transición energética, de cultivos y alimentos alternativos que consuman menos agua, el desarrollo de algunas biomoléculas, entre otras».
¿La idea es avanzar hacia una economía con más conocimiento?
 
«Claro, más compleja. Hemos tenido una trayectoria importante en el desarrollo de industrias basadas en la explotación de recursos naturales y en sus derivados, pero falta la otra capa de complejidad que tiene que ver con desarrollar productos y servicios basados en ciencia, tecnología e innovación. Por eso se necesita fortalecer este tipo de empresas que, a diferencia de las tradicionales, requieren generación de conocimiento, investigación científica y propiedad intelectual, con resultados que finalmente terminen impactando en la sociedad y el mercado».
¿Qué resultados concretos esperan en un determinado tiempo?
«La idea es incubar en el primer llamado de 50 empresas de base científica tecnológica por cohorte, durante cinco años, por lo que queremos lograr básicamente 200 compañías aceleradas y apoyadas por el programa».
¿Por qué escogieron el exedificio de Enel?
 
«Primero, porque cumple con todas las características que estábamos buscando. Ya existe, y eso ahorra muchos recursos y tiempo respecto a uno que hubiera que haberlo construido. Tercero, y muy importante, porque puede ayudar a revitalizar esta zona de Santiago que está postergada. Esto es más que los laboratorios; es un polo de desarrollo con un nuevo mercado de alimentación, con un centro de arte. También nos encantaría que sirviera para que todos los chilenos y chilenas supieran el impacto que tiene la ciencia en el país y cómo está a disposición de la sociedad».
¿Cómo abordarán el tema de la seguridad?
 

«Lo abordamos en conversaciones con la alcaldesa Hassler y ahora con Desbordes, y con un plan de mejoramiento del eje Alameda Providencia del Gobierno Metropolitano».

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...