No todos los goles los vivo de la misma forma, explicó el DT tras victoria 4-0 de la U en La Calera
El estratega azul se puso feliz con el carrerón del 10 para asistir a Contreras en el tercer gol del partido. Es una alegría por Lucas, pero también por todos los jugadores que elevan el rendimiento, dijo.
Una jugada de Lucas Assadi en el tercer tanto de la goleada 4-0 de la U sobre Unión la Calera le sacó más que una sonrisa a Gustavo Álvarez. Fue el único de los cuatro goles de su equipo en la tarde calerana que celebró con mayor efusividad. En los demás, se mantuvo imperturbable, como de costumbre.
Por eso, fue una pregunta obligada en la conferencia de prensa posterior al triunfo de los azules. «No todos los goles los vivo de la misma forma», respondió Álvarez, y añadió que el motivo de su inusual alegría fue el carrerón de Lucas Assadi, que comenzó desde la mitad de cancha, para entregar la asistencia al goleador, Rodrigo «Tucu» Contreras. «Lo de Lucas es una buena noticia. Es una alegría por él, pero también por todos los jugadores que elevan el rendimiento».
«Es una buena noticia siempre que hay jugadores del plantel que elevan el rendimiento, porque esa es una de mis principales funciones. Colectivamente, que el equipo tenga una forma de jugar cuando tiene y cuando no tiene la pelota, e individualmente empezar la temporada con un nivel individual de mis futbolistas, y terminar con un nivel creciente, que hayan crecido», añadió el estratega argentino.
La mejora en el rendimiento del joven volante creativo de los azules es evidente. Comenzó el año alternando titularidades y suplencias, e incluso, a mitad del primer semestre despareció de las citaciones. De hecho, no fue titular en ninguno de los partidos de la U en la fase de grupos de la Copa Libertadores, que se jugaron en los meses de abril y mayo, y hasta quedó fuera de la nómina de 23 jugadores en el partido contra Carabobo en el Estadio Nacional. Su única citación fue en el último encuentro, ante Botafogo en Río de Janeiro, e ingresó sólo tres minutos.
En el Campeonato Nacional la cosa no fue muy distinta. No fue citado a las concentraciones de ningún partido entre el 18 de abril, ante La Serena como local, y el 24 de mayo, contra Deportes Limache en Quillota.
Después de eso comenzó el crecimiento al que hace referencia Álvarez. En la goleada 6-0 de la U sobre OHiggins, a fines de mayo, volvió a las convocatorias, entró once minutos y convirtió un gol. Y este último mes su rendimiento explotó. En los seis partidos que la U jugó en julio fue titular en cinco y marcó cuatro goles, dos de ellos en la Copa Sudamericana, en la clasificación ante Guaraní, y uno de ellos este lunes. Fue el primero de la U.
También ante La Calera entregó dos asistencias. Además de la ya mencionada para el gol de Rodrigo Contreras, en la conquista que cerró la goleada de los azules, obra de Javier Altamirano, hilvanó una conexión que dejó mareados a los defensores caleranos.
«Me faltaba esta confianza, estos buenos partidos seguidos. Creo que he ido mejorando partido a partido y quiero seguir haciéndolo», declaró tras el encuentro el propio Lucas Assadi que, era que no, fue elegido la figura del partido por la señal oficial. «Pero no quiero conformarme, quiero mantenerme en el equipo y seguir aportando, primero en el juego y si es con goles o asistencias como hoy, mejor todavía», añadió.
Consultado sobre si está viviendo su mejor momento, no titubeó en responder que «sí, sin duda. Ninguna duda. Me gusta la posición en la que estoy jugando ahora, que es como centro izquierda, me acomoda harto para ir hacia afuera o hacia adentro. Me gusta mucho. Creo que no había hecho tantos goles seguidos, hace harto tiempo».
Mientras daba la entrevista y recibía el premio al mejor jugador del partido, los hinchas de la U que esperaban poder salir del estadio reconocieron su gran momento con vítores. «Olé, olé, olé, olé, Lucas, Lucas», le cantaban. El talentoso futbolista respondió al cariño. «Siempre agradecido de ellos. Cuando no andaba tan bien o no jugaba tan bien, siempre me apoyaban y ahora se nota su cariño cuando estoy jugando», dijo, visiblemente emocionado.


