Al ex jugador de Colo Colo le han robado dos BMW de alta gama en menos de un año
En la noche del lunes, tres delincuentes lo amenazaron con un arma de fuego corta y se llevaron su vehículo, más dinero y especies, avaluadas en$24.000.000.
Para Jaime Valdés (44) el sector de la rotonda Quilín y sus calles aledañas, en el límite de las comunas de Macul y Peñalolén, se ha transformado en una pesadilla. La noche del lunes, a las 23.50 horas, sufrió el robo de su automóvil marca BMW, modelo 3201, año 2019 y patente LKWT 71, tras ser intimidado con un arma de fuego corta por tres individuos que le cerraron el paso al ingresar a la mencionada circunvalación. Los antisociales también le arrebataron dos teléfonos celulares, un bolso, implementos deportivos, más $800.000 y 400 euros, según informó Carabineros. Todo avaluado en $24.000.000.
El ex futbolista de Colo Colo y actual dueño y gerente deportivo de Deportes Linares no sufrió lesiones porque no se resistió al asalto y más tarde hizo la denuncia a Carabineros en su casa, de calle Las Raíces, en Peñalolén. En las primeras horas del martes, Luciana Valdés puso un aviso en las redes sociales con una foto del auto robado, que está a nombre de uno de los hijos del ex jugador, Camilo Valdés Gutiérrez. A última hora de este martes el vehículo apareció en la misma comuna de Macul y quedó a disposición de la policía para sus respectivas pericias.
El problema es que no es la primera vez que el popular Pajarito Valdés es víctima de la delincuencia en ese mismo cuadrante. En la madrugada del 16 de febrero cuatro asaltantes sorprendieron a su esposa y sus tres hijos cuando estacionaban su BWM X1, negra, patente PPPH43, a la entrada de un edificio de la calle Armando Moock, a pasos de Macul con Quilín. Esa vez también Valdés puso un aviso en Instagram con las características del vehículo.
No hay dudas de que la rotonda Quilín y sus calles aledañas se han transformado en una verdadera trampa para el dueño de Cac1ke, marca de ropa deportiva que tiene su tienda en Gran Avenida, La Cisterna. Quilín y Américo Vespucio son rutas habituales en sus desplazamientos por la ciudad.
Esa zona es un foco de delitos, según denuncian los vecinos. «Por acá hay bastante encerronas. La gente está asustada y casi no quiere ocupar sus vehículos, que muchas veces son herramientas de trabajo. Esto ocurre a cualquier hora, por lo que ya no sabemos qué hacer. Con decirle que todos los días de la semana hay una encerrona, especialmente en la rotonda, en las caleteras de Vespucio y cuando uno va a entrar a sus casas. Ocurre donde se presenta la ocasión», explica Antonia Fernández, quien vive hace 46 años al costado del colegio Nuestra Señora del Pilar.
Un taxista de nombre Felipe (45) cuenta por su parte que espera pasajeros a un costado de la rotonda, la mayoría saliendo de la estación de metro Quilín, de la Línea 4. «Son muy habituales los robos de teléfonos y de autos a la salida del Metro. Después de las seis de la tarde llegan tipos en auto con pistolas y les quitan los vehículos a las personas que llegan a buscar a sus familiares que vienen en el Metro. El jueves le quitaron un Mercedes Benz a un caballero, el viernes también robaron un auto de alta gama y el lunes en la noche fue lo del Pajarito», destaca.
Felipe Morales (22), otro vecino, describe la inseguridad con una medida de protección que han adoptado las personas de la zona. «Cuando uno llega a un condominio del sector se llama al conserje para que tenga abierto el portón, para no tener que esperar en la calle, por miedo a las encerronas», dice.



