Producto del temporal cedió el terreno justo al lado de la vivienda ubicada en Tongoy
Propietario afirma que vecinos e cansaron de avisar sobre los peligros del lugar.
El sistema frontal que enfrentó el país esta semana no solo anegó calles de distintas regiones, sino que en algunos sitios, se registraron socavones, como el de la comuna de Tongoy, Región de Coquimbo, donde las lluvias provocaron la aparición de un agujero tan grande que una vivienda quedó con parte de su estructura literalmente en el aire. El terreno cedió al borde de la avenida principal que circunvala la península, arrastrando postes, cañerías y dejando a sus propietarios sin agua, luz ni certezas.
Rogelio Rodríguez (46), geógrafo de profesión y funcionario municipal de Ovalle, se enteró por WhatsApp. «Me comenzaron a mandar videos, unos que estaban circulando, me sorprendió la verdad, porque no estaba enterado», relata. Aunque trabaja en la capital de la provincia de Limarí, todos los fines de semana los pasa en Tongoy, donde su familia tiene la misma casa desde los años setenta. «He venido prácticamente toda la vida», dice.
El lugar exacto del derrumbe no le era desconocido. «Ahí ha bajado el agua toda la vida. Había un colector gigante, de más de un metro de diámetro, que está en desuso desde hace 30 años. Cuando llueve fuerte, colapsa todo», explica.
Según su testimonio, las advertencias a la municipalidad fueron reiteradas. «Nos cansamos de avisar. Lo sabían. El agua formaba una laguna afuera y tenía que drenar por hoyos que nosotros mismos hicimos en la pandereta», confiesa.
El día del temporal cayeron casi 100 milímetros de agua en pocas horas. La presión hizo ceder la calle de tierra, provocando el colapso de una matriz y la erosión del subsuelo. «Se desprendió el muro, la calle, el colector. Los pilares de la casa quedaron colgando», resume, indicando una parte de su vivienda que, literalmente, cuelga sobre el vacío.
Sin agua ni luz, y con los cimientos al límite, decidió no esperar ayuda. «Vamos a hormigonar la base para reforzarla y levantar un muro de contención. Pero lo que corresponde a la calle y al espacio público, eso ya lo tiene que hacer la municipalidad. No puede quedar el forado ahí para siempre», afirma.
Desde la Municipalidad de Coquimbo confirmaron que «se está trabajando en distintos puntos de Tongoy que presentaron problemas» y que, en este caso, «se está a la espera de informes técnicos para determinar el tipo de intervención que se requiere y si la municipalidad tiene la facultad para hacerlo o hay que coordinar con otros organismos técnicos como el Serviu».
El municipio agregó que «se está en contacto con los propietarios, quienes viven en otra comuna, pero que tienen esta segunda vivienda en Tongoy, la cual no estaba habitada al momento del desprendimiento».
Para Rodríguez, la urgencia es evidente. «Esto es una bomba de tiempo. Es una avenida turística, con playa, muelle y zona de buceo. El socavón no es solo un hoyo: es un riesgo latente para cualquiera que pase por ahí», advierte. Y teme que la burocracia frene una solución. «Lamentablemente la cosa es así, empieza el pimponeo, que si le corresponde a la muni, que si es Aguas del Valle, que si hay que hacer reuniones, espero lo arreglen pronto».
«Estas casas son para disfrutar, no para temer. Por eso vamos a arreglarla rápido», dice, mientras coordina la llegada de ingenieros y espera que se restablezcan los suministros básicos.
Su esperanza es que las autoridades actúen antes de que el próximo socavón repita la historia. «Entiendo que no somos los únicos afectados, pero ya que este fue el epicentro del desastre, al menos que venga el alcalde. Alguien que tome decisiones, no solo que mire desde lejos».


