Miguel Jiménez, preparador de arqueros de Huachipato
Hubo situaciones desde afuera que desestabilizaron, pero sirvió para crecer, dice el ex golero.
Como jugador, Miguel Jiménez (42) fue campeón de la Primera B con Iquique y Ñublense. También ganó la Copa Chile con los dragones y con Universidad de Chile. Y además, logró la Supercopa con la U. Ahora, como integrante del cuerpo técnico de Huachipato, podría conseguir el título de la primera división, si los acereros vencen a Audax Italiano y Cobresal pierde ante Unión Española (si los sureños ganan y los mineros empatan, habrá partido de definición).
«Estamos expectantes por lo que pueda pasar, pero con mucha confianza. El ambiente es de los mejores, sin tensión, salvo la que corresponde por el partido que viene, pero con la confianza de todo lo que se ha trabajado en el año. El viernes es el último examen y a seguir demostrando todo lo que se trabaja día a día», dice el ex golero que también jugó en General Velásquez, Iberia, Antofagasta, Cobreloa, Fernández Vial, Magallanes y Rangers, donde colgó los guantes el año pasado.
Era difícil proyectar, a comienzos de año, que Cobresal y Huachipato estarían peleando el título. Con una mano en el corazón, ¿usted pensó que podría pasar esto?
«Lo viví como jugador y lo vivo ahora en otro lado, pero de la misma forma. Todos empezamos el año pensando en estar en esta situación al final, todos partimos con esa ilusión. Claramente en el camino se van cayendo muchísimos, pero el trabajo que se ha hecho ha sido bastante bueno, partiendo por el profe Gustavo (Álvarez, el DT), que ha sabido mantener la tranquilidad en momentos complejos, porque no estamos exentos de ellos, pero él fue súper cauto en todo sentido, desde lo humano y lo profesional, y eso nos ha llevado a estar peleando el título hoy en día. Empezamos el año con la ilusión de estar donde estamos hoy y vamos a terminar como queríamos».
¿A qué momentos complejos se refiere?
«Tuvimos un par de resultados que no acompañaron (una mini racha de tres derrotas en cuatro partidos, ante la U, Cobresal y Colo Colo), hubo situaciones desde afuera que desestabilizaron un poquito la tranquilidad que se había logrado, aunque adentro estuvimos súper unidos, pero sirvió para crecer, porque los muchachos han crecido un montón».
¿Cómo se vivió el gol de Maximiliano Rodríguez en los descuentos ante Ñublense? ¿Se vieron como campeones?
«Fue una emoción tremenda, pero nunca sentimos que éramos campeones, la verdad. Hicimos el gol y alguien comentó en la banca que habían hecho el gol en El Salvador (el tanto del triunfo de Cobresal a la U). Sí fue un desahogo total, porque el partido era súper tenso, difícil, Ñublense en su casa se hace muy fuerte, ganarlo y cómo lo ganamos fue un golpe anímico importante para lo que viene.
¿Cómo está Gabriel Castellón, el arquero titular?
«Me topé con un seleccionado con mucha experiencia, con una disposición tremenda y una calidad humana gigante. El tipo me creyó, nos llevamos bien con todos los arqueros, con Martín (Parra), con Sebastián Mella, que es el tercer arquero, y se ve reflejado en lo que ha hecho cada fin de semana. Está nominado entre los mejores arqueros del torneo, tenemos una de las vallas menos batidas. Siento puro orgullo por él».



