Ben Brereton Díaz, crack de la Roja y de la Premier League, habla de su día a día en Sheffield
Vivimos en un departamento con mi novia Kim y nuestro hijo Mason. No tenemos nana, nos encargamos de hacer todo nosotros, dice el delantero.
El fenomenal arranque de Ben Brereton Díaz en la Premier League inglesa, que incluyó dos goles en sus primeros dos partidos, se frenó un poco por culpa de una lesión al muslo. El flamante delantero de Sheffield United está en plena recuperación y cuenta los días para volver a las canchas. En una de esas podría asomar su barbuda cara el domingo en el partido ante Wolverhampton Wanderers.
«No estoy seguro si llego. Los últimos partidos los jugué con la molestia, así que vamos a ver. Mi regreso no se ve tan lejano, ojalá sea más pronto que tarde. No fue grave», dice Brereton desde la sala de prensa de su nuevo club.
¿Qué tal le sentó la transición a la Premier League, Ben?
«Realmente disfruté los primeros seis meses en España, pero quería tener más minutos y Sheffield United quiso contar conmigo. No me costó encajar porque conozco a varios de los chicos del plantel. En mis inicios en Nottingham Forest compartí con Ben Osborn y Jack Robinson. Y durante mis cuatro años en Blackburn me tocó enfrentar varias veces a Sheffield. Sabía cómo era el club y ellos sabían cómo soy yo. Fue un gran inicio en lo personal, más allá de que me da lata perderme algunos partidos por lesión».
¿Qué sintió con su primer gol en esa liga?
«Para cualquiera que crece soñando con jugar al fútbol, la Premier League es el pináculo. Es un honor tremendo y estoy feliz, pero hay que demostrarlo en la cancha. Me alegró en mi primer partido ante West Ham y después haber podido convertir ante Crystal Palace. Ojalá vengan más goles. Mi familia también estaba chocha, mi papá y mi mamá me han acompañado a todos lados en mi carrera».
¿Podría explicar qué le pasó en Villarreal o por qué vio tan poca acción?
«Amé los seis meses en Villarreal, pero esto es algo que pasa en cada club. A veces juegas, a veces no, el técnico solo puede elegir a once jugadores. Conversé con la gente del club y estuvieron de acuerdo en que necesitaba más minutos. Yo quería irme a préstamo hasta el final de la temporada porque se viene un verano importante con la Copa América. Quiero estar en mi mejor forma. Después de los seis meses volveré a Villarreal y ojalá pueda probar que sí puedo jugar más en España».
¿Cómo es su nueva vida en Sheffield?
«Estoy viviendo en un departamento con Kim y nuestro hijo Mason (de un año), aunque no puedo decirte la dirección, jajajá. En Inglaterra hace un frío miserable, pero bueno, soy de acá. Mis papás viven a una hora de Sheffield, en Stoke. Mi rutina es la misma todos los días: me levanto, me lavo los dientes, subo al auto para ir a entrenar, hago lo que necesito y luego vuelvo a casa para pasar tiempo con mi familia».
¿Cómo tomó su novia Kim este regreso a Inglaterra?
«Kim ama España, Valencia es un lugar genial para vivir. Pero ella está feliz de volver a casa y pasar tiempo con sus amigas y familia. Ha sido genial, pero en realidad no importa dónde vivamos. Sólo quiero jugar al fútbol, mejorar y mejorar».
¿Tienen nana o alguien que los apoye con Mason o las tareas de la casa?
«No, lo hacemos todo nosotros. Mi señora se queda a cargo durante el día hasta que vuelvo de entrenar y ahí me toca a mí. Ha sido maravilloso, estoy disfrutando la vida de papá».
¿Lo reconocen más ahora que está en la Premier League?
«La verdad no. He jugado en Inglaterra casi toda mi carrera, en la Championship (Segunda División). Me enfoco en jugar al fútbol y hacer lo mejor para el equipo. Disfruto ser parte de la Premier League, es una gran oportunidad y no puedo esperar a ponerme la camiseta de Chile pronto».
¿Qué le parece la llegada de Ricardo Gareca a la Roja?
«Son buenas noticias. Gareca tiene una gran carrera como técnico y estoy ansioso de poder conocerlo cuando nos llamen. Creo que va a ser genial, también, volver a encontrarnos con los compañeros y unirnos».
¿Por qué eligió el dorsal 11 en Sheffield?
«Para ser sincero era el único disponible, salvo que quisiese usar otro número de los altos. A mí no me importa el número, lo tomé porque era el que estaba disponible».


