Arthur Cazaux, de 21 años, venció a Tallon Griekspoor y pasó a octavos de final
El jugador galo empezó en el balonmano, ganó en agilidad y rapidez y ahora es la nueva sorpresa del torneo.
21El Abierto de Australia siempre trae consigo un nuevo jugador que se transforma en la sorpresa. Esta vez fue el turno de Arthur Cazaux, un francés de 21 años, número 122 del ranking ATP que fue invitado a jugar un torneo de esta categoría por cuarta vez en su carrera y que ahora lidera la revolución francesa.
En tres partidos, el muchacho proveniente de Montpellier, con tatuajes, que usa ropa Lacoste y jockey para atrás, ha demostrado que tiene habilidades, buen revés y que recién está empezando.
En su debut dejó atrás al serbio Laslo Djere por 6/2, 6/7(3), 6/2, 3/6 y 6/2 en una dura batalla de tres horas y 26 minutos.
Tras eso, vino el momento que le ha valido aplausos: derrotó, en la segunda ronda, al número 8 del ranking, Holger Rune, por 7/6 (4), 6/4, 4/6 y 6/3 en un duelo de tres horas y 22 minutos.
El año pasado, cuando la prensa le pidió su pronóstico más atrevido para 2024: respondió que esperaba ganarle a un jugador top 10. Y como deseo de Año Nuevo, se le cumplió.
Este sábado, venció de manera escandalosa al el neerlandés Tallon Griekspoor (28 del ranking) por 6/3, 6/3, 6/1 en solo una hora y 46 minutos.
La especialidad de Cazaux es el contragolpe y atraer a sus rivales a la red como moscas con sus drops y luego desarmarlos con un potente globo. Otro atributo que destaca es lo físico, correr no parece una dificultad, lo que deriva de su experiencia en otros deportes que experimentó antes.
Jugó balonmano durante siete años y alternaba con el tenis, deporte que lo encandiló al ver a Rafael Nadal en Roland Garros. A los 11, decidió dejarlo porque el tenis demandaba mucho tiempo, porque «se está solo» y hay un «desafío de cargar con toda la presión».
Pero volvió.
El francés de 1,83 metros tiene como entrenador a Boris Vallejo y un tatuaje de serpiente en el antebrazo, que representa a su ídolo, el fallecido Kobe Bryant y su mentalidad de «Black Mamba». Además tiene la palabra «Resiliencia» en el hombro, debido a las variadas lesiones que tuvo más joven en su carrera. Sumado a eso, tiene una brújula escandinava, que en la mitología significa mantenerse concentrado en el destino propio y en el viaje de uno mismo, según ha explicado el tres veces campeón del ATP Challenger Tour.


