Otros se sumergen y limpian hasta el fondo de las piscinas
Equipos autónomos se monitorean a través del celular y cuando se quedan sin batería vuelven solos a su base.
La «temporada de pasto» llega con la primavera y dura hasta el otoño: es la época en la que crece más y para ordenarlo hay que cortarlo al menos quincenalmente. El problema, claro, es que cortar el césped debe ser de las labores domésticas más detestadas: quita mucho tiempo y exige un esfuerzo físico intenso, en general a todo sol, arrastrando una máquina no sólo pesada sino terriblemente ruidosa. En suma, un pésimo panorama para el fin de semana.
En ese contexto, un robot cortapasto puede ser una buena inversión (y mejor aún si se logra prorratear el costo entre varios). Tímidamente, desde hace un par de temporadas comenzaron a aparecer en nuestro retail y ya hay varios modelos.
En Falabella.com, por ejemplo, venden el robot Husqvarna Automower 430X. «Permite el cuidado de hasta 3.200 metros cuadrados; es ideal para parcelas, campos o grandes jardines. Está diseñado para trabajar bajo humedad y lluvia; también en terrenos difíciles, con inclinaciones de hasta 45%», detalla Cristián Echeverría, gerente de Electro.
Sus medidas: 40 x 20 x 60 cm y 12 kilos de peso; su operación es autónoma, la batería dura 145 minutos y puede cortar hasta 60 mm de pasto. Cuando se le acaba la carga, vuelve a la estación base para continuar el trabajo más tarde.
Echeverría destaca, en particular, que la máquina trabaja casi en silencio. «Puede funcionar a cualquier hora sin que se note», promete. El pasto que corta lo tritura finamente para dejarlo como abono.
«Estos modelos cuentan con wifi para supervisar el trabajo desde el teléfono y ver en qué sector de la propiedad se mueve gracias a su función con GPS. Así es más difícil perderlo de vista», destaca. ¿Y qué tan seguro es, en especial si hay niños o mascotas circulando? «Si se topa con algún obstáculo, un árbol o una persona, cambia automáticamente de dirección».
Si alguien lo levanta mientras está trabajando, el robot emite inmediatamente una alerta y deja de funcionar; para realizar cualquier ajuste se requiere un código PIN. «En caso de robo, el robot no será compatible con ninguna otra estación de carga y quedará inhabilitado por el servicio mundial de la marca», recalca.
¿Cómo funciona en el jardín?
«Usa tres cuchillas pequeñas de material resistente que dejan un acabado preciso del césped, evitan que aparezca musgo y permiten el bajo consumo de energía. Cuenta con un sistema de aspirado para que uno no tenga que pasar un rastrillo después de acabar el ciclo. Tiene una función de corte -alto, medio y bajo- para espaciar los intervalos de trabajo según la estación del año. En primavera, por ejemplo, cortará más seguido y con una función alta».
Opina jardinero
El paisajista Ricardo Peña, dueño de Operación Jardín Chile, tiene una cortadora de pasto eléctrica tradicional de seis niveles. Invertir en un robot, dice, puede convenir en jardines que requieren de mantención periódica. «Si todos los viernes ocupa la máquina, el robot va a dejar un nivel de altura de pasto bastante parejo, por lo que podría funcionar perfectamente. Pero generalmente los hogares no tienen la costumbre de hacerlo con esa periodicidad y llaman cuando el pasto está muy alto. Las máquinas profesionales cuentan con más niveles; no sé si estos robots tienen la capacidad de discernir si el pasto está alto o bajo».
¿Algún consejo para gente con jardín? «En verano trate de cortar el pasto una vez a la semana; antes, saque todas las malezas de raíz, ya que se van multiplicando y dañando el césped. Si el pasto está muy largo, debe comenzar con un corte alto y después ir bajando el nivel. El riego puede ser día por medio; no es necesario hacerlo todos los días. Se sugiere regar siempre en la tarde-noche, ya que de día se evapora el agua. Y se puede usar el agua de la lavadora con un detergente biodegradable para regar el pasto», resume.
Robot acuático
Así como los cortacésped, también hay robots que limpian piscinas. «Así tener una piscina en casa no se vuelve una tarea tediosa», indica Echeverría. Una de las marcas es Zodiac, con modelos que traen tienen un cable eléctrico de 230V, que le entrega la potencia para arrastrarse por las profundidades. «Así no se le acaba la batería en medio del ciclo de limpieza», señala. Al conectarse al wifi, se puede programar desde el celular y chequear su recorrido.
Todos los robots limpiapiscinas, aclara el ejecutivo, comparten funciones: limpian el fondo, paredes y bordes de forma autónoma de todo tipo de impurezas. «Sus rodillos remueven y aspiran toda la suciedad del fondo. En los bordes y las paredes usan su propulsor para elevarse y no dejar espacio sin limpiar. Cuando terminan, suben automáticamente a la superficie y lo único que queda es limpiar el filtro para dejarlos listos para el próximo ciclo», describe.
Estos robots cuestan sobre $800.000.
«Es cierto que son productos de alta gama, pero si se tiene una piscina de cierta envergadura, que necesita un servicio de limpieza externa, se recuperará la inversión en un periodo relativamente acotado, de un año».


