La Seremi Minvu emitió una resolución que ordena al Serviu desalojar el lugar y demoler
Abogada de la familia del fallecido empresario cuenta que este lunes se reuniócon la contralora Dorothy Pérez.
«Hemos esperado más de cuatro años con una orden de demolición, imagino que ahora sí le van a dar prioridad». Así resume la abogada Jeanette Bruna el sentir de la familia Correa. Ella representa a la viuda y a las tres hijas del empresario Alejandro Correa, quien fuera asesinado hace cinco años, cuando intentaba recuperar el terreno que le tomaron en Quilpué.
La razón del controlado optimismo de la abogada es que la Seremi de Vivienda y Urbanismo de la región de Valparaíso dictó una resolución que ordena al Servicio de la Vivienda (Serviu) demoler las construcciones que ahí se levantaron, pero además indica que se hará cargo del desalojo.
Esta indicación llega unas semanas después de que el propio Serviu le traspasara a la familia la responsabilidad de desalojar el lugar para poder proceder con la demolición.
«Minvu Valparaíso ha desarrollado todas las acciones necesarias para poder llevar a cabo la demolición de las construcciones irregulares levantadas en el terreno de propiedad de la familia Correa. En este accionar, esta seremía dictó el 14 de agosto una resolución que ordena al Servicio de la Vivienda ejecutar la medida, que a la fecha ya cuenta con financiamiento para esta demolición», explicó la Seremi de Vivienda y Urbanismo de la región de Valparaíso.
El organismo agregó que «se solicitó el auxilio de la fuerza pública, para lo cual también se ha oficiado a Carabineros, delegación presidencial regional y provincial a fin de contar con su apoyo».
«Esto demuestra que la familia Correa siempre tuvo la razón, en el sentido que no era obligación de la familia, ni de la ciudadanía, hacer los desalojos para que el Serviu procediera a la demolición, sino que es obligación del Serviu hacer todo lo necesario para ejecutarla», dice Bruna, quien recuerda que la primera orden de demolición data del 2021.
Como la demolición no se concretó, la familia recurrrió a la justicia y la Corte de Apelaciones les dio la razón. «En octubre del año pasado la Seremi Minvu ya le había ordenado al Serviu ejecutar la demolición, eso no sucedió y, en marzo del 2025, el Serviu manda un documento en el cual avisa al ministro de Vivienda que iba a ejecutar la demolición el primer semestre de este año, lo cual tampoco ocurrió».
El rol de la contralora
Luego de tantas resoluciones no concretadas, para la abogada es relevante otro antecedente y que involucra a la contralora Dorothy Pérez, con quien la abogada se reunió el lunes. «Es importante destacar que la orden de ejecutar la demolición es un documento que emana un día después de que nosotros presentáramos la denuncia ante la Contraloría Regional de Valparaíso, por las irregularidades que se estaban cometiendo en el Serviu», explica.
Además, agrega, «los fondos se disponibilizan un día después de la reunión que sostuvimos con la contralora Dorothy Pérez».
¿Cómo estuvo esa reunión?
«El 13 de agosto presentamos una denuncia ante Contraloría Regional de Valparaíso y ayer sostuvimos una reunión con la contralora para exponer la situación de incumplimiento. También asistió el diputado Andrés Longton y la alcaldesa de Quilpué, Carolina Corti, porque fue el municipio el que originalmente pidió la demolición en 2021».
¿Cómo fue la recepción de la contralora?
«Es destacable la capacidad de escucha y el ímpetu de fiscalización que tiene ella. Este tema ya está siendo abordado por la Contraloría y era muy importante aclarar todos estos puntos. Estuvo atenta a escuchar todas las consideraciones de este caso para que la Contraloría pueda tomarlo como precedente, porque es primera vez que una Seremi Minvu ordena la demolición de construcciones realizadas fuera de la ley, por lo tanto, esperamos que esto sirva de experiencia para otras regiones que sufran construcciones de este tipo».
¿La familia cómo tomó esta nueva resolución?
«Para la familia es un respiro que le dejen de exigir hacerse cargo del desalojo y que la dejen de revictimizar, pero esto es ver para creer, porque la familia ha tenido distintos papeles bonitos para enmarcar, pero cuatro años después no se ha concretado la demolición. Así que sólo si se fija fecha y se concreta la demolición la familia recién va a empezar a cerrar este doloroso capítulo. Estimo que podemos llegar a buen puerto, pero esto no nos permite confiar hasta que no se fije una fecha».


