«BMW, como marca alemana con más de 100 años de historia se ha forjado sobre valores profundamente arraigados en la ingeniería de precisión, la innovación tecnológica y una fuerte orientación al desempeño. Estos valores se mantienen intactos: pasión por la excelencia, diseño sofisticado, seguridad y experiencia de conducción dinámica de nuestro lema global, «Sheer Driving Pleasure», agrega Oscar Blu, gerente general BMW.
Desde Porsche, Vicente Díaz, brand manager de la marca de Stuttgart comenta, «nuestros valores están profundamente ligados a nuestro origen alemán y a una historia de casi 75 años construyendo deportivos de lujo. En Porsche, historia e innovación conviven: hemos sabido evolucionar con los tiempos, incorporando tecnologías de vanguardia sin perder la esencia que nos hizo legendarios».
Pero no todo es lujo para la industria alemana. Tras la Segunda Guerra Mundial, el auto del pueblo se convierte en sinónimo global de movilidad al alcance de todos, con el mítico VW Beetle, en Chile: el Escarabajo.
«Es una marca que siempre ha apuntado a la calidad de sus modelos, a la durabilidad, cuánta gente ha crecido con un Escarabajo en su familia o un Gol, modelos que seguimos viendo en las calles y que pueden tener más de 60 años y van a seguir rodando», añade Diego Rivera, gerente de Volkswagen en Chile.
Historia hacia el futuro
Aunque el escenario global parece no ser del todo auspicioso para las marcas germanas, lo cierto es que el peso de la tradición, y la presencia en el imaginario colectivo pasan a ser un bien de capital para las marcas del origen.
«Mercedes-Benz, de la mano de Kaufmann, no sólo entrega un automóvil, sino una experiencia integral que combina seguridad de clase mundial. Mientras otros compiten por precio o equipamiento, nosotros construimos relaciones sólidas basadas en confianza, respaldo y una filosofía que convierte cada kilómetro en una vivencia única y superior, manteniéndonos siempre un paso adelante».
Pero la tradición no es todo, y la importancia de estas marcas y su rol de fabricantes globales les permite una competitividad cierta en distintos escenarios, «un ejemplo concreto es el nuevo VW Tera, modelo que fue pensado 100% como un producto para nuestra región. Si bien Tera será nuestro SUV de entrada, ello no significa que transe ninguno de nuestros valores, es un auto que ha sacado la máxima calificación en seguridad de Latin NCAP», explica Rivera, de Volkswagen Chile, demostrando la agilidad de las marcas alemanas para ser competitivas.
Pero además, el enfoque en la vanguardia no cambia para estas marcas. «La innovación», comenta Pablo Viollier, encargado de Comunicaciones de Audi en Chile sobre los valores de su marca. «Es una marca donde la pasión, el coraje y la curiosidad se unen para hacer surgir el progreso del automóvil. Esto también se complementa con espíritu competitivo convincente, un verdadero dominio de la ingeniería y un diseño sofisticado y atemporal que nos convierten en una de las marcas más deseadas del último tiempo».
«En Chile, estamos comprometidos con seguir ampliando nuestra oferta de nuevas energías (NEVs), incluyendo híbridos enchufables y modelos 100% eléctricos, bajo nuestra visión de movilidad responsable. El futuro de la movilidad es eléctrico, conectado y sustentable, y estamos preparados para liderar ese cambio, también en el mercado chileno», añade Oscar Blu de BMW.
Pero además de ir a la vanguardia, la genética ancestral debe continuar. Así lo explica Vicente Díaz, de Porsche. «Nos posicionamos de la forma más flexible posible, con una combinación de vehículos a combustión de alto contenido emocional, eficientes híbridos enchufables y modelos 100 % eléctricos. Desde 2019 hemos trabajado para liderar la electromovilidad en América Latina, desarrollando una red de más de 300 cargadores en 20 países, 240 de ellos dentro del programa Porsche Destination Charging».