La empresaria acaba de abrir su primera tienda en el exterior
Es un producto que revolucionó la industria, dice Jane Morgan, cuya nueva tienda funciona hace dos semanas en Montevideo.
Como buena empresaria, Jane Morgan, creadora de la marca de juguetes sexuales Japi Jane, que cuenta con dos tiendas propias en Santiago, hizo un análisis económico antes de abrir su primer local fuera de Chile, concretamente en Montevideo.
«Con mi marido, que es economista, nos metimos a revisar los datos del Banco Mundial para ver qué país de la región era más parecido a Chile como para partir. Vimos el PIB, la clase media, los ingresos y la estabilidad y el más parecido era Uruguay, con el pero de que es un país con poquita población, 3,5 millones, pero eso también me daba la opción de moverme a una escala manejable.
¿Qué otro factor consideró para escoger Uruguay?
«La edad de su población. Ellos, al igual que Chile, están envejeciendo y tienen un importante segmento de mujeres y parejas sobre 35 y hasta 60 años, que son mi nicho más fuerte, porque a esa edad, en general, empiezan a descubrirse».
¿Y la variable cultural?
«En el tema de los juguetes sexuales los uruguayos están como los chilenos hace más de diez años: no hablan del asunto, son reservados. En Chile los llamarían cartuchos, pero a diferencia de los chilenos, no tienen un rollo con la culpa, que acá es fuerte. Es solo que no hablan de su sexualidad, pero eso es un plus para mí, porque es una oportunidad para crecer»
La tienda, de 70 metros cuadrados, está ubicada en el barrio Punta Carretas, en Montevideo, un símil a Providencia. Su decoración estuvo a cargo de Grisanti & amp; Cussen, y replica la atmósfera colorida y cálida de los dos de Santiago.
¿Con qué productos partió en Montevideo?
«A diferencia de Chile, donde tengo al menos 850, allá comencé con 200, porque no puedo tener algunos que requieren autorización sanitaria y eso toma más tiempo. Tengo tres gamas de precios, baja, media y alta, y allá partí con la media como base, que es la línea que yo produzco, ya que los juguetes que ellos tienen son muy caros».
¿Cuál es el juguete sexual más vendido en Chile?
«Por lejos el succionador de clítoris Satisfyer Pro 2, y no solo en Chile, sino en el mundo. Es un producto que revolucionó la industria y tiene tal popularidad que cada mujer, además de su cepillo de dientes, tiene su succionador. Yo vendo 200 al mes y una de las opciones cuesta $69.990. Como dije, succiona el clítoris y su diferencia con los objetos anteriores es que no tiene forma fálica. Su clave está en que el 70% de las mujeres no pueden tener un orgasmo sin una estimulación directa y constante del clítoris, ya que la penetración no las lleva necesariamente al orgasmo. Hace 15 años eso no se hablaba y el aparato trajo esa conversación, se volvió un tema cultural».
¿Cómo opera?
«Tiene una boquilla y usa presión de aire para generar una fuerza de succión en el clítoris. Crea un flujo de aire y presión a su alrededor, lo que provoca una mayor irrigación sanguínea en el área e incrementa la sensibilidad. Este producto es exitoso porque provee la cantidad justa de estimulación en el lugar preciso».
¿Cuál es el perfil del comprador de sus productos?
«Cada vez llegan más parejas, pero en general son mujeres de todas las edades, pero sobre todo de 35 para arriba, porque antes de esa edad aún se están explorando. Y también llegan mujeres mayores de 60, y eso está perfecto porque la mujer puede tener orgasmos durante toda su vida».
¿Hombres?
«Sí, y mucho más que antes. Los compran como regalo para sus parejas por que los usan durante su encuentro sexual, porque es clave entender que el encuentro no es solo el coito. La mujer puede tener un orgasmo antes o después, igual que el hombre, y en eso hoy hay una visión más expansiva de la sexualidad. También hay un cambio generacional. Tengo hijas que les compran juguetes a sus mamás, lo que me parece fantástico. Sin duda hay un cambio de mentalidad».
¿Algún producto emergente?
«Más que un producto, es una categoría que está en llamas hace poco, y es la incorporación de WiFi, Bluetooth e internet a los juguetes. Su gracia es que puedes entregarle el control del aparatito a otra persona que incluso puede estar lejos. Por ejemplo, si tu pareja está en Antofagasta y tú en Santiago, con esta solución pueden jugar».
Una solución para los mineros, para el marino mercante…
«Exactamente. Incluso puedes enviar una canción que tu pareja escucha mientras juega».


