Un familión fue a despedir a Alondra, de 14 años, que se va de intercambio por 6 meses
El juguete la acompaña desde hace años y lleva el nombre de su abuelo. Sé que no se va a exponer a tonteras, ni alcohol, mucho menos a drogas, dice la madre.
El pasado sábado 23 de agosto, Daniel Valenzuela y Paloma Aliaga enfrentaron uno de los momentos más difíciles como padres: despedir a su hija Alondra, quien con apenas 14 años partió rumbo a Vancouver, Canadá, para iniciar un intercambio estudiantil de seis meses.
La joven actriz, reconocida por su participación en teleseries como «Verdades ocultas», «Demente» y «Generación 98», fue acompañada hasta el aeropuerto por una verdadera caravana familiar. Allí estuvieron presentes sus padres, sus abuelos, su hermana Eloísa y más de diez amigos que no quisieron perderse la ocasión de darle un último abrazo antes del viaje.
«Es una niña súper sociable, amistosa, bien amiga de sus amigos. Decidimos llevarlos a todos porque querían ir», relató Paloma Aliaga sobre la emotiva despedida.
Un detalle muy especial fue el compañero de viaje de Alondra: un peluche que conserva desde hace años. Se trata de un osito al que llama Lile, nombre que recuerda al apodo de su abuelo. El juguete guarda además un audio con la voz del abuelo, lo que lo convierte en un objeto de enorme valor emocional para la adolescente.
«Para mí es difícil. Siento mucha seguridad de ella. Sé que se va a cuidar, que va a un lugar seguro y confío de este intercambio. Alondra me da seguridad como mamá, porque es una niña bien observadora, conversa harto con los adultos. Sé que no se va a exponer a tonteras, ni alcohol, mucho menos a drogas. Se cuida bastante», agregó la periodista.
La chica vivirá junto a una familia de origen chino que tiene dos hijas de su edad, quienes asistirán al mismo colegio artístico al que entrará Alondra. Allí cursará asignaturas relacionadas con teatro y canto, además de perfeccionar su inglés.
Por su parte, Daniel Valenzuela reconoció que el momento fue especialmente duro: «Para mí fue muy fuerte. Una mezcla de orgullo, admiración por su coraje, sus ganas de seguir avanzando, pero también harta pena, harta nostalgia. Es un hito, marca un paso. Ya no es la niñita que tenías para regalonearla y disfrutarla. Así que hacer tangible ese paso duele harto. Boté mis lagrimones».
Cartas y consejos
La despedida también estuvo marcada por gestos cargados de simbolismo. Eloísa, la hermana mayor de Alondra, recolectó cartas escritas por familiares y amigos que la adolescente fue leyendo durante el vuelo.
«Es una bonita instancia para decirle lo importante que es ella para todos nosotros», comentó Aliaga.
¿Qué consejos le dieron para este viaje?
Paloma: «Que mirara las cosas malas con cariño, porque son aprendizajes para enfrentar el día de mañana distintas cosas en la vida».
Daniel: «Lo primero, es que lo pase bien. Le dije que me llame todos los días para saber que está bien y le di hartos consejos de seguridad, como que tape su vaso y que frecuente lugares con más gente. Pero principalmente le dije que se diera la oportunidad de crecer y aprender todo lo que pudiera».


