Exseleccionado nacional debuta como collera de Claudio Bustos, cuarto lugar en el Champion de Rancagua
De practicar de manera amateur decidió saltar a las medialunas profesionalmente. Promete ponerle empeño a su incipiente carrera.
El apodo de Ismael Fuentes Castro (44) viene de sus tiempos como jugador de Rangers. «Era chico, tenía 18 años recién. Iba a entrenar en camioneta y siempre llevaba mi chupalla atrás del asiento. El Lucho Guajardo (actual entrenador de Rangers) con el Lucho Aravena (ex mediocampista) primero le pusieron el chupalla móvil a la camioneta, y después yo quedé como Chupalla. Me gusta que me digan así. Va de la mano con las tradiciones del campo», dice el ex futbolista y actual consejero regional por la Región del Maule.
«Chupalla» debutará esta semana como collera de Claudio «Totty» Bustos en el rodeo provincial Santa Rita, en Talca. Son sus comienzos en el rodeo profesional después de varios años participando de manera amateur.
Mundialista
Rangers fue el segundo equipo en el que militó Chupalla. Partió en Deportes Linares y luego hizo carrera como defensa central en Colo Colo. Jugó también en México en los clubes Jaguares de Chiapas y Atlas FC. En forma paralela integró la Selección Nacional en la categoría Sub 23 y adulta. Marcelo Bielsa lo convocó para las clasificatorias del Mundial 2010, hasta donde llegó a octavos de final con el equipo chileno.
En su época de futbolista, Fuentes aprovechaba todas sus vacaciones para practicar con amigos su otro deporte. «Apenas llegaba a Villa Alegre me subía a un caballo. Iba a los rodeos a mirar y aprender y ahí me prestaban caballos para salir a topear. El bichito se me fue pegando cada vez más», recuerda.
En ese tiempo incluso se animó y armó su criadero Por la Chupalla. «Cuando estaba en la Selección junté hartos caballos. Pero es complicado. Hay que ser bien perseverante, ordenado y tener el presupuesto. Es caro la mantención. Dejé de criar», relata.
Fuentes se niega a comparar el rodeo con el fútbol. «Son pasiones muy diferentes. Los caballos no los dejé nunca de lado».
Villa Alegre
Ismael Fuentes nació en Villa Alegre en una familia ligada al mundo agrícola. «Siempre fui arraigado a la vida de campo y a las tradiciones. Siempre quise a los animales. Perros, caballos, vacas. Todos me gustaban», cuenta.
El amor por los caballos se profundizó en su etapa escolar, en el Colegio Agrícola Don Bosco de Linares. Ismael viajaba todos los días para estudiar. «Los Salesianos tienen un campo con lechería, aves y porcinos. Los curas también tenían unos caballos. Ahí viene el cariño, el aprendizaje a cuidarlos y tratarlos bien».
Cuando estaba en 2° medio participó en un rodeo que organizan los Salesianos para las giras de estudios de los 4° medios. Ahí enganchó con este deporte.
«Todos mis compañeros eran acampados. Con ellos aprendí a andar a caballo, a topear los novillos. Íbamos a los rodeos a observar los buenos jinetes. Forjamos lindos lazos. De los 42 que éramos, falleció uno y el resto nos seguimos viendo. En la última junta que hicimos llegamos 38», recuerda.
¿Volvería a tener un criadero, Ismael?
«Me encantaría. Está en los planes, pero más adelante. Por el momento estoy enfocado en mi trabajo como Core. Por otro lado, pienso que las tradiciones hay que preservarlas. Sé que hay gente que no le gusta el rodeo, pero siento que hay que respetar a las personas de campo. Ellos se preocupan de sus animales».
¿Cómo llegó a ser collera con Claudio Bustos?
«El Totty me invitó. Él está a otro nivel. Salió cuarto en el Champion de Rancagua con el «Rulo» (Raúl) Contesse. Se dio la posibilidad porque esta temporada tiene dos muy buenos caballos. Yo voy a correr en On Ramo, un caballo muy noble y encahado que hay que sacarle provecho. El Totty en el Manotazo, que era un potro muy bueno y que volvió a correr después de haber sido capado. Yo espero que nos vaya bien».
¿Salen a practicar todos los días?
«Una vez por semana. A mí no me gusta tanto trabajar los caballos, prefiero llegar y que estén listos. Pero ahora que empecé de manera profesional con el Totty tengo que salir a practicar y ponerle más empeño».
Bustos, collera de Chupalla, explica que la conexión con el exseleccionado comenzó porque eran de campos vecinos. «Él está cerca de mi criadero Loicas de Villa Alegre y nos hicimos bien amigos».
¿Qué tal es como jinete?
«Ismael es nuevo en el rodeo. No es malo, pero tampoco es tan bueno. Me gusta porque le pone empeño y tiene muchas ganas de aprender. Esto no es como jugar a la pelota, el rodeo es complejo. Acá uno aprende a manejar al caballo, pero también tiene que saber llevar al toro. Hay que preocuparse de varios factores. Le tengo fe al Chupalla».
«No es malo, pero tampoco es tan bueno». Totty Bustos, collera de Chupalla.


