Tiendas revenden lujo de temporadas previas; expertos chequean el estado y autenticidad de cada artículo
En general, se trata de productos exclusivos en consignación; sus políticas de cambio son más estrictas.
María Ignacia Cartoni cuenta que hace cinco años se dio cuenta de la creciente demanda por ropa y accesorios de marcas de lujo o de diseñador. Con eso en mente, se asoció con Stephanie Truan para crear la tienda Market People en Av. Vitacura 3535, piso -1 (emarketpeople.com, https://acortar.link/zAiGxs).
¿Su oferta? «Una fina curatoría de lujo y semilujo de objetos, accesorios y prendas de segunda mano, de temporadas anteriores o nuevas, previamente chequeadas por expertos que certifican su estado y autenticidad», recalca.
En su catálogo tienen cerca de dos mil marcas, entre ellas Hermès, Burberry y Dior, a precios accesibles.
«Son productos a consignación; es decir, entregados por personas naturales a cambio de una comisión por venta. Al final, somos una empresa de logística, con una inversión mayor en tecnología para que los dueños puedan visibilizar el estado de sus productos 24/7 en línea», destaca.
Esta es una tendencia mundial, destaca, que ha podido comprobar después de 5 años de operación: «Hoy existe un público cautivo en busca de productos de marcas prestigiosas a precios bajos. Y también hay quienes tienen productos guardados que no usan y desean darles una segunda vida, lo que contribuye a una economía circular».
Para fijar los precios de artículos usados, Cartoni explica que tienen un equipo de pricing (precios). «Ellos hacen estudios de mercado actuales. Por ejemplo, pasa que una persona se compró un abrigo hace cinco años de tal marca; quizás hoy esa marca bajó su precio, entonces se fija un precio actual de mercado y se baja dependiendo del estado del producto, un 30 o 40% menos aproximadamente para venderlo en la tienda», detalla. «Las políticas de cambios son más rigurosas; como son productos de segunda mano o de última liquidación, no es igual de flexible que en el retail normal», aclara.
Selección y revisión
Benjamín Rodríguez es uno de los dueños de Lé Sang, tienda de compraventa y trade de artículos de lujo de segunda mano. En su caso, cuenta que «los precios se fijan de acuerdo al mercado de reventa internacional, ocupando valores reales y no estimaciones basadas en retail. Esto nos permite ofrecer los precios más justos y accesibles».
La tienda -fundada por Rodríguez junto a cuatro amigos- funciona hace un año y medio en Alfredo Barros Errázuriz 1982, Providencia; cada producto se inspecciona para comprobar su estado y autenticidad, y se ofrecen certificados de originalidad si el cliente los solicita (lesangallery.com, https://acortar.link/RBMipL). «El interés por la ropa de segunda mano siempre existió. Desde pequeños siempre estuvimos metidos en distintas ferias de Santiago; todo empezó como un hobby que se fue convirtiendo en un sustento y algo más formal. A medida que aprendíamos más de diseñadores, nos fuimos metiendo más en el lujo y pudimos encontrar piezas icónicas y de archivo», relata.
La mayoría de los productos de Lé Sang provienen del extranjero, principalmente de Japón y Europa. «Todas las piezas que adquirimos son seleccionadas una a una: no compramos fardos ni lotes. Son piezas individuales, buscamos que estén en el mejor estado posible y que sean artículos difíciles de encontrar o piezas icónicas».
Sus clientes son muy diversos, desde menores hasta la tercera edad, afirma: «Hoy se buscan mejores calidades, textiles raros, siluetas y prendas más únicas. Hay un interés creciente en conectar con lo que usan diariamente, elegir ropa que tenga un valor distinto y que refleje mejor su identidad».
El ingeniero Lung Pang Wang es creador de contenido (@lung_wang en Instagram) y aficionado a la ropa y accesorios de lujo de segunda mano. «Tengo una polera Christian Dior que me compré en Lé Sang, un bolso Comme Des Garçons y una bomber jacket Alpha Industries», detalla. «La ventaja es que ahorras plata en artículos que en el retail salen muy caros, encuentras prendas únicas y eso le da personalidad al outfit. Hay que ser paciente y muy cuidadoso al elegir, porque hay mucha falsificación parecida a la original», advierte. Para vitrinear, recomienda la app móvil Sotos, plataforma de compraventa de ropa (ver tabla).



