Informe del árbitro no consigna la discusión del jugador de Colo Colo ni al hincha fallecido en el estadio Monumental
En el reporte del encuentro entre albos y azules, el juez Cristián Garay informó que no hubo incidentes ocurridos antes, durante y después del partido.
La polémica que generó Javier Correa luego del triunfo albo en el Superclásico (1-0) al enfrascarse en una fuerte discusión con un hincha y luego con Michael Clark, presidente de Azul Azul, está lejos de extinguirse. El paso de las horas sólo trajo más indignación en Universidad de Chile, donde tomaron la decisión de denunciar al delantero de Colo Colo al Tribunal de Disciplina de la ANFP. Los castigos van desde una simple amonestación a varios partidos de suspensión.
Antes de volar a Asunción, donde este martes presentarán sus alegatos finales previo a que la Conmebol emita el castigo por los incidentes ante Independiente, Clark reiteró que el delantero argentino lo insultó y aseguró que hubo un momento en que pudo haber pasado de las palabras a las agresiones. «Me empezó a decir garabatos y lo tuvieron que agarrar o se venía encima mío. No sé bien qué pasó, pero no ayuda a bajar el nivel de violencia que hay en ese estadio. Espero que el jugador recapacite y pida perdón», dijo el mandamás azul antes de abordar el avión a Paraguay.
La U está recopilando las pruebas que sustenten la acusación contra el «9» del Cacique, ya que por ahora sería sólo la palabra de Clark contra la del futbolista. El informe del árbitro Cristián Garay pudo haber aportado algo, pero no dice nada sobre los gestos ni los encontrones de Correa. Tampoco se refirió a la pirotecnia, las bengalas y las bombas de estruendo que se encendieron en las tribunas, ni al barrista de los albos que falleció tras caer desde un techo del sector Cordillera del estadio Monumental. «No hubo», se limitó a escribir el juez del partido en el ítem «Incidentes ocurridos antes, durante y después del partido».
En Azul Azul también incorporarán imágenes y videos de ciertos gestos obscenos del delantero luego del pitazo final, que se han viralizado en redes sociales, y en donde también se ve al cordobés a los gritos con Charles Aránguiz y Marcelo Díaz.
Romina León, académica de la Escuela de Sicología de la Universidad de los Andes, plantea que «todo lo que pasó en el partido dejó en evidencia que tiene una dificultad o una incapacidad de control de impulsos, que se manifiesta en comportamientos violentos, agresivos. Este es un problema que deriva de la personalidad, pero a veces también proviene de patologías de salud mental», explicó.
¿Qué gatilla esta pérdida del control de impulsos en un futbolista?
«Las personas con descontrol de impulsos se descompensan cuando se enfrentan situaciones de alta intensidad emocional, en este caso como un partido de fútbol, donde el jugador está con la adrenalina a mil. Hay una cierta excitación física y corporal que con mayor razón puede terminar en este tipo de comportamiento».
¿Y cómo se trata el control de impulsos?
«No hay una sola manera de tratarlo. Generalmente se combina la terapia sicológica con ciertos fármacos. Lo más importante es que la persona que presenta el descontrol reconozca y asuma que tiene ese problema. Muchos de los que tienen esta patología creen que ellos están estupendos y son los demás los que están mal».


