La cantante vio a Santiago Véliz, lo subió al escenario y le conversó en el Estadio Bicentenario de La Florida
El estudiante de octavo básico le dijo que ella es su ídola y que sueña con ser actor. Su mirada se te queda clavada, cuenta él tras el concierto.
Los 9 grados Celsius que marcó la noche del sábado también fue un comentario recurrente que hizo Katy Perry en su regreso a Chile para un concierto en el Estadio Bicentenario de La Florida con su Lifetimes tour, en el que se enmarca su último disco «143». «Está frío pero yo soy ardiente», fue una de sus varias intervenciones.
Si bien, a pesar de sus seis vestuarios que dejaban mucha piel al descubierto, un momento entibió la jornada. Casi en mitad del concierto, Perry pidió que subiera un fanático al escenario e indicó a uno, que cuando se presentó como brasileño provocó algunos abucheos. La cantante entendió rápidamente la reacción y pidió subir a otro joven: Santiago Véliz, estudiante de octavo básico, quien, a pesar de la emoción, conversó en inglés con su ídola y provocó aplausos y vítores en todo el recinto.
«Me llamó Santiago, tengo 14 años. Soy de Chile. He tenido este sueño todos los días, el conocerte», se presentó el joven, en inglés, luego de darle un intenso abrazo. La artista le consultó «¿Por qué es tu sueño?». «Eres mi artista favorita, eres mi ídola. En el nombre de Chile, te quiero decir: gracias».
Perry continúo conversándole, ahora por su disfraz. «Gracias, mi abuela me lo hizo», siguió él. «A mí me puedes decir tía Katy», replicó ella. En inglés siempre, Santiago le contó que quiere ser actor cuando grande.
Katy Perry mantuvo a ambos jóvenes en el escenario, les dio a cada uno un pequeño objeto con forma de huevo y les pidió hacerlo sonar mientras ella cantó «Never really over». Tras terminar, le dio la mano a Santiago y le pronunció «Somos amigos por siempre. Te amo. Te veré en películas».
Tras el concierto, fuera del estadio había fila para tomarse fotos con Santiago, la otra estrella de la noche. El joven cuenta: «Tenía un cartel que decía Here y teníamos una linterna que prendíamos. Y ella me apuntó, subió al brasilero y la gente cerca le empezó a gritar a ella que me mirara. Yo tengo la garganta destruida ahora, jajajá. Tenía muchas ganas de llorar cuando me subió al escenario, era algo que esperaba desde que tengo 4 años, yo la amo desde ahí. La he ido a ver las otras dos veces antes cuando ha venido».
Qué buen inglés, Santiago. Se comunicó muy bien con ella.
«Muchas gracias. Lo aprendí solo y también con los profesores en el colegio. De hecho estaba preocupado porque sentía que mi inglés era malo. La música de ella me ha guiado con el idioma».
¿Cómo es ella?
«Su mirada se te queda clavada, yo me preguntaba ¿Por qué no pestañea? Jajajá. Olía muy dulce. Cuando la abracé sentí que toda mi pena se iba. Me sentí bien. Voy a recordar esto todos los días. Cuando alguien quiera opacarme, voy a recordar que todo un estadio decía mi nombre, y eso nunca se me va a olvidar».


