El penquista enfrentó las comparaciones y el mensaje del ex capitán de la Roja
Me siento muy orgulloso de haber representado a todo un país en la NFL y de no haberme fallado a mí, dijo el ex basquetbolista y ex jugador de fútbol americano.
Desde que decidió volver a Chile, Sammis Reyes no se ha bajado de la montaña rusa. Luego de 14 años lejos del Maipú que lo vio crecer junto a sus amigos que hasta hoy atesora, el gigante de dos metros y 125 kilos grabó un spot de hamburguesas, se dio el gusto de cantar un rap y hasta encontró en Emilia Dides a la mujer de su vida, que le regalará su primer heredero/a que ya viene en camino. Todo en tan poco tiempo que, incluso, muchos parecen haber olvidado que saltó a la fama por ser el primer chileno en jugar profesionalmente en la NFL, la principal liga de fútbol americano de Estados Unidos.
Sammis, que no tiene idea por qué le pusieron ese nombre, pero «me encanta porque de la forma que se escribe es único en el mundo», tiene recién 29 años. Pero cuando habla parece un veterano de guerra. Y se apasiona. Sobre todo cuando oye que los chilenos siguen mirándolo más como un influencer que un deportista. El último fue nada menos que Claudio Bravo, quien a propósito de la columna publicada en el sitio Turno titulada «Meta-análisis: ¿Por qué nadie toma en serio a Sammis Reyes?», incendió las redes. El bicampeón de América lo sacó al pizarrón, opinando que «tenemos una poca y pobre cultura de éxitos e ídolos deportivos en nuestro país. Por ende, posicionamos rápidamente a alguien con logros que para mí no son de mayor connotación».
«No sé si él (Claudio Bravo) habrá sido sacado de contexto o realmente cuáles eran sus intenciones, pero yo creo que es difícil medir cosas. Por ejemplo, en el fútbol, en Chile, hay muchos equipos y si te va mal en uno, te cambias a otro. En la NFL es un monopolio, sólo hay 32 equipos y en cada equipo hay dos o tres jugadores de mi posición. Esos son todos los espacios que existen en el mundo. Y no cualquiera llega ahí», responde Reyes, un tipo orgulloso de la carrera que hizo en la NFL, aunque su sueño era haber llegado a la NBA.
¿Por qué cree que Claudio Bravo opinó así de usted?
«Yo te digo algo, Claudio, para mí, siempre va a ser un ídolo, una persona que yo admiro, un ejemplo de superación para todos los chilenos, y sin importar lo que diga de mí, yo lo único que le digo a él es que es un grande, que es un referente y que es una persona que marcó el camino para muchos deportistas y niños y niñas de Chile».
¿Será que en el país se sabe poco de fútbol americano y se menosprecia?
«Eso lo entiendo y lo acepto. Muchos dicen, por ejemplo, que yo jugué pocos minutos en la NFL, pero la NFL no se mide en minutos, se mide en snaps. Eso me demuestra el desconocimiento de la gente y está bien. Hay que mirar las estadísticas, los equipos parten con 91 jugadores y sólo quedan 53 y hay tipos que le han dedicado toda la vida a este deporte, que son extremadamente talentosos, y no llegan. Entonces, es único para mí decir que sí lo logré».
¿Se siente poco valorado en Chile?
«Yo llegué a jugar fútbol americano a los 23 años y en Estados Unidos nadie se explica cómo lo logré. Era visto como un bicho raro. Yo ocupé el lugar de alguien que se preparó toda su vida y no porque estaba apitutado, todo lo contrario, fue porque me saqué la mierda trabajando. Y cuando hablo de la admiración de los chilenos que tal vez no existe, recuerdo la admiración de mis pares, que son mejores jugadores de fútbol americano que yo, que siempre me dijeron Sammis, te valoramos por cómo lo lograste».
¿Le molestan las comparaciones con otros deportistas? Tal vez con Alexis Sánchez, que tuvo una historia de esfuerzo parecida a la suya.
«No me molesta que me comparen. Lo que sí me molestaría es que se diga que yo no me haya atrevido a hacer lo que hice y abrirle la puerta al segundo chileno que vendrá después de mí. Pero la NFL no es como el fútbol, que te pudiste haber ido a Europa y si no te va bien, puedes volver a la U o a otros países, tienes muchas opciones. En la NFL son 32 equipos y en cada equipo hay dos o tres jugadores de mi posición. Llegar ahí es muy difícil y yo lo hice. Entonces, quiero que quede el mensaje de que no importan los títulos, lo que vale es que lo intentaste. Si un niño me escucha, ya me doy por pagado».
¿Se arrepiente de haber vuelto a Chile?
«Yo amo a Chile, a los 16 años me hice un tatuaje en el bíceps derecho que dice Chile. Yo mojé la camiseta de la Roja del básquetbol, sé lo que es llorar por perder un partido clasificatorio del mundial contra Brasil en un gimnasio de Osorno con cinco mil personas. El problema es que me fui, volví 14 años después y me doy cuenta de que la mentalidad sigue siendo la misma con gente igual de chaquetera y no sé por qué causo tanto rechazo».
¿Le duele el ninguneo a su carrera, entonces?
«Me siento muy orgulloso de haber representado a todo un país en la NFL y de no haberme fallado a mí, di lo mejor que tenía dentro de mi estanque y me puedo morir tranquilo. Y no voy a arrancarme del país porque me critiquen un poquito, todo lo contrario. Somos 19 millones de chilenos y si no nos apoyamos entre nosotros, nadie nos va a apoyar. No hay interés del resto del mundo sobre Chile y si seguimos acá peleando entre nosotros, eso me frustra».
«Quiero que quede el mensaje de que no importan los títulos, lo que vale es que lo intentaste».Sammis Reyes


