Tendencias de mercado
El arrollador avance de los SUV en casi todos los mercados globales, parece dar un respiro con algunos lanzamientos de hatchbacks, el exitoso formato urbano de 3 o 5 puertas que a comienzos de los años 2000 dominaba el espectro automotriz.
Ya son varios los años con una frase que suena repetida: la fuerte tendencia de los SUV. Los utilitarios deportivos se tomaron la industria y los antiguos líderes, sobre todo los hatchbacks quedaron relegados a puestos secundarios, cuando hace poco más de 15 años eran verdaderos protagonistas del entorno urbano.Hoy, algunos lanzamientos recientes del mercado automotor retoman este tipo de carrocería con lo que parece ser un nuevo aire para los hatchbacks. Modelos como los nuevos Chevrolet Sail HB, el «hot hatch» Toyota GR Corolla, Hyundai i-20 y la reciente renovación del Peugeot 208, hablan de que este formato está lejos de estar muerto.
Sin ir más lejos, si revisamos los tipos de carrocerías de los últimos modelos homologados por el 3CV (Centro de Control y Certificación Vehícular), existen más modelos hatchback homologados que hace algunos años.
Así, por ejemplo, en 2014 se registraron la mayor cantidad de hatchbacks homologados para el mercado chileno, con 172 modelos. Eran los tiempos del reinado de los Kia Rio, Suzuki Swift y Toyota Yaris. Por el contrario en 2019, apenas antes de la pandemia, los modelos con portalón homologados apenas llegaron a los 49. El repunte ya es patente en 2023. En el ejercicio pasado se homologaron nada menos que 78 modelos HB que ya se encuentran a la venta, lo que refrenda este cambio en la tendencia.
¿Por qué hatchback?
El término «hatchback» en inglés se puede traducir al español como «vehículo de tres puertas» o «vehículo de cinco puertas» o «automóvil con puerta trasera». Hatch es escotilla y back, parte trasera, por lo que esa configuración definió a la carrocería.
Diego Mendoza, secretario general de ANAC, define de manera más precisa este tipo de automóvil, «Si bien los hatchback son algo más cortos, y de menor altura, suelen tener el mismo ancho y la misma habitabilidad interior que un SUV. El comportamiento dinámico de un hatchback suele destacarse como superior al de un SUV, pues el centro de gravedad más bajo, la menor masa y la mejor distribución del peso dentro del chasis, permite que el automóvil se conduzca con mucho mejor tacto que un modelo homólogo de plataforma en formato SUV. «, afirmó.
Es justamente estas cualidades dinámicas, lo que mantiene en gran parte el atractivo en la carrocería. Candela Bodelón, jefa de marketing cfc Chile, lo confirma «tienen una estética dinámica; muchos hatchbacks tienen un diseño juvenil y deportivo, lo que los hace populares entre conductores jóvenes, además permiten personalización: La industria de accesorios y personalización es amplia, permitiendo a los propietarios modificar y personalizar sus vehículos según sus gustos y por supuesto, la aerodinámica, su diseño compacto también ayuda a mejorar la eficiencia del combustible», comentó.
Así, por ejemplo en la oferta actual de hatchbacks es posible encontrar modelos de alta deportividad y bastante exclusivos, como los Audi RS3, la Serie 1 de BMW, el Cupra León o la Clase A de Mercedes-Benz, incluso el súper exclusivo Purosangue, de Ferrari.
Autos con onda
«Quienes se decantan por un hatchback son quienes prefieren minimizar el volumen de su vehículo, buscando que sea más compacto por distintos motivos, principalmente asociados al uso que darán al automóvil. En motorizaciones, encontramos muchas veces el mismo bloque motor en un hatchback a un SUV o incluso un sedán, por lo que la performance del motor debiese ser bastante similar en todos ellos, pero con un tacto de conducción distinto en el hatchback al ir más cerca del piso. Indica que el usuario de hatchback busca un modelo que se adapte a su modo de conducción preferida, mientras que quien busque un SUV estará necesitando un modelo más versátil, apto para distintas situaciones de conducción», añade Mendoza, de ANAC.
Lorena Solís, gerente de marketing de Peugeot Chile, una marca que se mantiene firme en el formato, comenta: «El segmento es hacia el consumidor más joven. Por eso es irresistible y divertido. Es un target muy tecnológico y que exige mucho que el auto sea un compañero de su estilo de vida. Son autos 100% urbanos, son dueños de su propio tiempo, a diferencia de quienes conducen autos familiares. Un hatchback es más ondero, mientras que el SUV es una compra más racional», analizó la ejecutiva.
«El mejor consejo para un público que quiere conocer las diferencias entre un SUV y un hatchback es comenzar comparando las fichas técnicas pues habitualmente traen la misma plataforma adaptada, en muchos casos con la misma motorización y hasta con el mismo nivel de equipamiento y, realizar una prueba de manejo en un concesionario oficial para decidir si la conducción que más te acomoda es la de un automóvil hatchback o la de un SUV, pensando siempre en dónde lo estacionarás, cuál es tu ruta más habitual y junto a quienes sueles andar en tu automóvil (familia, mascotas, en solitario, para trabajar u otros fines)», finaliza Mendoza, de ANAC.


