Cómo las alzas del salario mínimo y la Ley de las 40 horas afectaron negativamente la generación de empleo

Fecha:

Banco Central determinó que los costos laborales llevaron a las empresas a automatizar tareas

Los cajeros y vendedores de tiendas, operadores de grúa, secretarias o asistentede contabilidad tienen alto riesgo de automatización, dice economista.

El Informe de Política Monetaria (IPoM) del Banco Central de septiembre tiene 66 páginas en las que hace una radiografía y entrega proyecciones de la economía chilena. Una de ella contiene un enjundioso recuadro titulado «Evolución del mercado laboral». El documento elaborado por la principal entidad monetaria nacional que los costos laborales, generados a partir del alza del salario mínimo y la Ley de 40 horas, han afectado negativamente la generación de empleo.

En su análisis el instituto emisor sumó otra variable: para hacer frente al alza de los costos laborales las empresas están usando más mecanismos de automatización. Esto incide directamente en la reducción de puestos de trabajo.

Desde mayo de 2023, cuando se aprobó la Ley 21.578 -que estableció un reajuste progresivo en el ingreso mínimo mensual-, hasta enero de 2025 hubo un alza de 24,5% en el salario mínimo. En menos de dos años pasó de $410.000 a $510.336.
En la actualidad está en $529.000.
Tomando datos de los registros administrativos de la Administradora de Fondos de Cesantía (AFC), el IPoM asegura que las empresas con una fracción de trabajadores más afectos al salario mínimo tuvieron un aumento salarial de 4,8% más que las empresas que tienen menos trabajadores con ese ingreso.
El dato crucial fue que el empleo de esas empresas cayó en promedio 5,6% respecto del trabajo de las menos afectas al ingreso mínimo.
Las 40 horas
Además, el Banco Central afirma que la Ley de 40 horas semanales significó una caída de aproximadamente 1,5% en la creación de empleo asalariado formal.
«Si se hace un análisis a la Encuesta de Empleo del INE también se ve que sólo en las grandes empresas se está creando empleo asalariado formal. En cambio, en las MiPymes (micro, pequeñas y medianas empresas) se está destruyendo el empleo formal. Justamente, esta últimas tienen menos espaldas financieras para hacer frente al aumento de los costos laborales», explica Juan Bravo, director del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC/UDP).
El economista asegura que el aumento del salario mínimo es necesario, pero lo más sano es que ese incremento vaya de la mano de los niveles de productividad y de crecimiento económico del país.
 
Más tecnología
El Banco Central a través de un análisis cualitativo, con el Informe de Percepciones de Negocios que les aplica a gerentes de empresas, determinó que los mayores costos laborales están incentivando la búsqueda de eficiencia y mayor uso de tecnologías.
Juan Bravo de OCEC/UDP, entidad que realizó un estudio del impacto de la automatización sobre el empleo, comenta que son los segmentos con trabajadores menos calificados los más afectados.
«El avance tecnológico genera cambios en la composición del mercado laboral. Hay ocupaciones que se benefician y otras que se destruyen. Nuestro estudio determinó, por ejemplo, que los cajeros y vendedores de tiendas, operadores de grúa, secretarias o asistentes de contabilidad tienen alto riesgo de automatización. Se reemplazan por máquinas, como las cajas de autoservicio en los supermercados», señala.
Competitividad
Juan Pablo Subercaseaux, máster en economía agraria de la Universidad Católica, suma otro análisis: el alza de los costos laborales no sólo deriva en un ajuste en puestos laborales. Además, incide en la pérdida de competitividad, como le ha ocurrido a algunos sectores del agro.
«Chile, por los mayores costos de mano de obra, se hace menos competitivo que otros países. En Perú los salarios son más bajos y tienen, finalmente, precios más competitivos en algunos productos para los mercados internacionales. Por ejemplo, allá han ido subiendo la producción de uva de mesa y de arándanos y acá está bajando por nuestros mayores costos laborales», asevera Subercaseaux.

En este rubro, los procesos de automatización se usan más en las agroindustria. Por ejemplo, la utilización de maquinarias para la extracción de nueces y almendras. Subercaseaux aclara un punto: «Hay frutas, especialmente de exportación, como las cerezas, que requieren ser retiradas con cero daño y ahí es muy difícil usar procesos más tecnologizados. En la agroindustria la fruta se tiene que procesar, así que es menos importante cómo sale la fruta del árbol», dice Subercaseaux.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...