Todoterreno encontró compuestos orgánicos en una piedra del planeta rojo
El anuncio abre la posibilidad de realizar nuevos estudios que ratifiquen estos hallazgos en el planeta rojo.
Desde febrero de 2021 el rover Perseverance está en el planeta Marte recogiendo muestras y acumulando información sobre el origen y la evolución del planeta rojo. Este miércoles la Nasa confirmó que el robot sobre ruedas se anotó un acierto histórico al hallar signos de posible vida microbiana en el cráter Jezero de la superficie marciana.
Cañón Zafiro
Una muestra llamada Cañón Zafiro fue recolectada de una roca -nombrada Cheyava Falls- para ser auscultada por instrumentos sofisticados que porta el vehículo todo terreno. Así se detectaron restos minerales típicos de ambientes acuosos, incluyendo arcillas (esmectitas) y carbonatos. En el estudio publicado por la revista «Nature», los autores principales -Joel Hurowitz y Mario Parente- aseguran que Perseverance detectó nódulos de minerales inusuales, como vivianita y sulfuro de hierro, en rocas de fango ricas en arcillas en una zona sedimentaria depositada por antiguos sistemas acuáticos (https://acortar.link/kzn5Qj).
Prebiótico
El artículo recalca que la presencia de fosfatos, en especial la vivianita, refuerza la hipótesis de ambientes con potencial prebiótico. Este concepto alude a reacciones químicas que pudieron suceder en la Tierra primitiva y que determinaron el surgimiento de moléculas orgánicas necesarias para el surgimiento de vida. «Este hallazgo del Perseverance es lo más cerca que hemos estado de descubrir vida en Marte. La identificación de una posible biofirma en el planeta rojo es un descubrimiento revolucionario que mejorará nuestra comprensión de Marte», declaró Sean Duffy, administrador interino de la Nasa.
¿Vida?
El anuncio realizado con bombos y platillos tiene ciertos matices. César Fuentes, astrónomo de la Universidad de Chile y astrofísico de la Universidad de Harvard, aclara: «Este estudio no encuentra evidencia de vida, encuentra evidencia de minerales orgánicos que son consistentes con química abiótica y procesos biológicos. Lo que sí dice es que se necesitan más estudios para determinar si es una detección biológica y que es evidencia de vida en el pasado marciano; o, de la misma manera que ocurre en la Tierra, es evidencia de procesos abióticos, que no necesariamente necesitan vida y que producen este mismo tiempo de asociaciones minerales».
¿Bioquímica?
Fuentes acentúa que «es un descubrimiento de configuraciones químicas que en la Tierra se han asociado con existencia de vida hace mucho tiempo, por tanto, podría tener este descubrimiento un origen biológico». Davor Cotoras, académico de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, precisa que «la química prebiótica en este caso se refiere a todas las reacciones químicas que se produjeron espontáneamente para generar los componentes de la vida antes de que esta existiera».
Proceso biológico
Añade que la materia orgánica encontrada provino de «reacciones de óxido-reducción a bajas temperaturas. Eso justamente estaría indicando que podría deberse a un proceso de tipo biológico. En otras palabras, una potencial biofirma». Cotoras recuerda que «lo que está buscando el Perseverance es la eventual existencia de vida. Por eso busca rocas y fósiles porque existe la hipótesis que Marte en el pasado pudo tener una atmósfera y agua en estado líquido. Esas condiciones ya no existen por la pérdida de su atmósfera».
Cosa de electrones
Yanko Moreno, doctor en química de la Universidad de La Serena, explica que «las reacciones óxido-reducción o redox son un conjunto de reacciones muy importantes en química. En términos generales, los átomos compuestos por un núcleo positivo están rodeados por electrones, de carga negativa. Los electrones pueden ser atraídos por otro átomo. Diremos que aquel átomo que pierde electrones se ha oxidado; mientras que aquel que los ganó, se redujo. De aquí viene el término redox, de oxidación-reducción».
Más estudios
Los especialistas recalcan que faltan más estudios para ratificar las conclusiones entusiastas. «Siempre hay que ser cautelosos», dice Ricardo Demarco, astrónomo y académico de la Unab Concepción, aludiendo a guatazos cósmicos originados en resultados sorprendentes por apurarse más de la cuenta. «Recuerdo uno en que se confirmaba la existencia de partículas con masa que viajaban más rápido que la luz, pero tal medición fue consecuencia de un cable mal enchufado o algo así. Hay otro más reciente donde se indicaba la detección de una señal que podía venir de una época muy cercana al Big Bang, algo que se busca con ganas, pero parece que la señal también podía ser producida por el polvo que hay en el medio interestelar en nuestra galaxia. Y también lo que pasó con la detección de fosfina en la atmósfera de Venus, que parece que al final fue algo relacionado a cómo se analizaron los datos», detalla Demarco.