El Capo de Provincia batió a Palestino y sueña con volver a la Copa Libertadores tras 8 años
El Tigre argentino, que Jorge Almirón quiso para Colo Colo, anotó su quinta conquista y los celestes quedaron segundos en la tabla.
Los festejos patrios se adelantaron en Rancagua gracias a Maximiliano Romero. Y es que el argentino oriundo de la localidad de Moreno anotó los dos goles en el sufrido 2-1 de OHiggins, que esta vez timbró la sorpresa de la fecha frente a Palestino en La Cisterna.
No fue cualquier victoria la de los celestes. El Capo de Provincia llegó a los 41 puntos y, por ahora, es el escolta exclusivo del líder Coquimbo y dueño momentáneo del apetecido Chile 2, que ilusiona a los celestes con volver a la Copa Libertadores después de ocho años.
Aunque faltan siete encuentros para el final del torneo, OHiggins viene de menos a más arremetiendo desde atrás y con Maxi Romero como gran figura. El «9», que alguna vez quiso Jorge Almirón para Colo Colo, anotó dos golazos de antología. El primero cayó recién a los 7, luego de un centro de Luis Pavez que el trasandino capitalizó solo frente al arco. Mientras que la segunda diana del ex PSV Eindhoven nació de un misil de derecha, que dio en el hombro de Zanahoria Pérez y se fue adentro de la red al minuto 67. Se trató de la quinta conquista del «Tigre» en siete encuentros.
Si bien el local descontó por medio de un tiro libre precioso de Joe Abrigo, su segundo del campeonato y calcado al que le anotó a La Serena, el equipo de Paqui Meneghini tuvo el oficio para aguantar el triunfo, justo cuando se viene el parón producto del Mundial Sub 20. De hecho, Juan Ignacio Díaz, otro de los valores altos del forastero, sacó un tiró de Jonathan Benítez desde la raya y cuando Omar Carabalí yacía completamente batido.
«Fue un triunfo muy trabajado y con el compromiso de todos. Sentíamos que íbamos a ser locales, porque se habían agotado todas las entradas. Los jugadores lo sabían y le dieron la alegría a la gente antes del receso», fue el análisis del entrenador celeste, que adelantó que «queda mucho todavía. Hay muchas cosas que ajustar para la recta final».
«Es un equipo muy unido, que no se vino abajo ni siquiera cuando perdimos con la U (6-0), porque siempre que se perdió un partido al siguiente no volvió a caer», agregó Pablo Calandria, que con la llegada del Grupo Caliente se convirtió en el encargado de desarrollo social de la institución.


