El próximo debate televisado, convocado por Anatel, está programado para el 10 de noviembre
El director de Data Influye comenta los puntos fuertes y débiles de los postulantes a dirigir el país.
El primer debate presidencial de Chilevisión tuvo a José Antonio Kast (Republicanos), Evelyn Matthei (Chile Vamos, Demócratas y Amarillos), Jeannette Jara (Unidad para Chile), Franco Parisi (PDG), Marco Enríquez-Ominami (independiente), Johannes Kaiser (PNL), Harold Mayne-Nicholls (independiente) y Eduardo Artés (PCAP). Ocho nombres, ocho estilos y también ocho tareas pendientes. El analista político Áxel Callís, director de Data Influye, repasa cada uno con sus puntos fuertes, sus puntos bajos y lo que deberán afinar de cara a los próximos debates.
Eduardo Artés
Puntos fuertes: «Tiene una agenda distinta a la de los otros candidatos. Representa a su partido y movimiento, con más de 120 años de historia. Su objetivo es mantenerse vigente y la candidatura le permite hacerlo, sobre todo, en las universidades. Su proyecto es colectivo, no personal».
Puntos bajos: «Aparece completamente fuera de tiempo. Habla con un discurso anclado en los años 60 o 70, con lógicas de Guerra Fría».
Por afinar: «Podría actualizarse un poco, aunque no parece ser su interés. Más que crecer, busca que sus causas y principios se mantengan vigentes en el mundo del PCAP.
Jeannette Jara
Puntos fuertes: «Recuperó al final lo que la gente más valora en ella: carácter, cercanía y espontaneidad».
Puntos bajos: «Reconoció haberse mostrado enojada y se notó. En gran parte del debate estuvo tensa y poco carismática. Su propuesta de empadronar migrantes genera confusión porque puede interpretarse como regularización, un tema sensible. Tampoco destacó en economía y no se vio tan propositiva.»
Por afinar: «Debe mejorar su comunicación en asuntos sensibles y reforzar propuestas en economía y seguridad, manteniendo al mismo tiempo la frescura que le da valor a su figura».
José Antonio Kast
Puntos fuertes: «Tiene un discurso simple, con tres ideas claras -emergencia económica, migratoria y delictual que le funcionan con su electorado».
Puntos bajos: Se le notó cansado, como obligado a estar en el debate. El cruce con Jara lo afectó y su libreto puede parecer demasiado limitado».
Por afinar: «Su reto es evitar quedar marcado como símbolo de fake news en redes sociales. Si se mantiene controlado, puede sostener su posición de liderazgo, aunque será el blanco principal en los próximos encuentros».
Johannes Kaiser
Puntos fuertes: «Entendió muy bien el formato del debate y lo aprovechó con eslóganes efectivos. Tiene el programa más completo y variado, y se notó preparado. Antes había caído porque no lograba pasar de titulares a contenido, pero ahora sí lo hizo».
Puntos bajos: Su público es reducido, el 8 o 10% de la derecha más dura, lo que lo limita.
Por afinar: «Puede mantener esta fórmula de claridad y preparación. Se espera que siga entregando frases fuertes y mensajes directos que consolidan su perfil».
Harold Mayne-Nicholls
Puntos fuertes: «Lo que más necesitaba era nivel de conocimiento y lo consiguió en política, aprovechando su popularidad en el fútbol. Logró dar el giro hacia lo político en términos de persona. Más que contenido, se comunicó como alguien cercano, bonachón, con experiencia y recorrido. Hizo un dos por uno: aumentó su nivel de conocimiento y a la vez generó vínculo con la audiencia».
Puntos bajos: «Muchas veces le sobraba tiempo porque no sabía cómo entrar en propuestas de política dura».
Por afinar: «En los próximos debates debe llegar con propuestas más concretas y con más opinión sobre los temas, porque se le vio como alguien externo».
Franco Parisi
Puntos fuertes: «Su intervención fue como una publicidad de dos horas. Trató de situarse en el norte y proyectar al Partido de la Gente como vigente».
Puntos bajos: «Terminó siendo propaganda reiterativa. Además, planteó ideas absurdas, como el uso de minas antipersonales o sacar a las Fuerzas Armadas a cualquier precio. En su cruce con Evelyn Matthei quedó como un maltratador».
Por afinar: «Está intentando apelar a votantes despolitizados y a los nuevos electores. Sin embargo, necesita llegar con más contenido. No puede repetir fórmulas de publicidad eterna porque corre el riesgo de aburrir».
Evelyn Matthei
Puntos fuertes: «Tuvo dos momentos. Al principio estuvo apagada, pero tras la encerrona de Parisi ganó confianza, tomó el control de su intervención y comunicó con más seguridad. Se mostró incluso más socialdemócrata en algunos temas, lo que sorprendió».
Puntos bajos: «La primera parte del debate fue débil. Sus propuestas no quedaron en la memoria».
Por afinar: «Tiene que arriesgar más. No se trata de hacer encerronas, pero sí de usar su experiencia y credibilidad para marcar diferencias claras con propuestas consistentes».
Marco Enríquez-Ominami
Puntos fuertes: «Conserva la experiencia en debates y trata de instalar el rol del Estado, con algunos guiños a la socialdemocracia».
Puntos bajos: «Su discurso parece detenido en el tiempo. Podrías tomar lo que dijo ahora y situarlo en 2017 o 2009, y sería lo mismo. Se transforma casi en una grabadora que repite fórmulas gastadas. Fue uno de los más rechazados, hasta visto como un meme. Además, el ataque a Jeannette Jara resultó desubicado, porque se esperaba sintonía y no ocurrió».
Por afinar: «Necesita proponer algo que huela a 2025 y no a 2009. Tiene que innovar y sorprender, porque ya todos esperan su estrategia de ironía y ataques».
El próximo 10 de noviembre se realizará el primer debate presidencial Anatel 2025; será transmitido en horario estelar desde los estudios de TVN, mientras que el 9 de diciembre se concretará el último con los candidatos que compitan en segunda vuelta.


